InfoGuadiato
El inicio de las obras del eje eléctrico de 400 kV entre Carmona y Villanueva del Rey supone mucho más que la construcción de una nueva infraestructura energética. Detrás de una inversión de 52 millones de euros y de 59 kilómetros de línea de doble circuito se perfila una transformación con implicaciones económicas, industriales y territoriales para Andalucía, especialmente para el norte de Córdoba.
La actuación, impulsada por Red Eléctrica dentro de la planificación vigente, llega además con retraso. El proyecto figuraba en planes anteriores sin haberse ejecutado y se activa ahora en la recta final del periodo 2021-2026. Ese desfase evidencia una realidad: la ampliación de la red eléctrica ha pasado de ser una previsión a convertirse en una necesidad urgente ante el crecimiento acelerado de las energías renovables y el aumento esperado de la demanda eléctrica.
La obra incluye una nueva línea aérea de 400 kV entre municipios sevillanos —Carmona, La Campana, Fuentes de Andalucía, Écija y La Luisiana—, una nueva subestación en Villanueva del Rey y la ampliación de la subestación de Carmona. Pero el alcance del proyecto trasciende ese recorrido. El eje constituye el primer tramo de una futura conexión que deberá extenderse por Córdoba y Jaén hasta enlazar con Castilla-La Mancha.
Ese corredor energético tiene especial relevancia para el norte cordobés. Durante años, distintas administraciones y agentes económicos han señalado las limitaciones de capacidad eléctrica en comarcas como Los Pedroches y el Guadiato como un obstáculo para atraer inversiones industriales, proyectos mineros o nuevas iniciativas ligadas a la transición energética. Mejorar la red podría alterar ese escenario.
La cuestión de fondo es que Andalucía ya no afronta únicamente el reto de producir más energía renovable. El desafío pasa por disponer de infraestructuras capaces de transportar, distribuir y evacuar esa producción. La comunidad añadió más de 3.000 MW fotovoltaicos en 2025 y lideró la generación solar nacional con 15.549 GWh. Sin redes de transporte suficientes, ese potencial puede encontrar límites físicos para su desarrollo.
Por ello, la nueva infraestructura parece responder a una estrategia más amplia: preparar el territorio para una economía crecientemente electrificada. Sectores como el hidrógeno verde, el almacenamiento energético, la industria intensiva en consumo eléctrico o nuevas actividades logísticas dependerán en buena medida de la capacidad disponible en la red.
La futura conexión con Castilla-La Mancha también apunta a otra tendencia: Andalucía podría reforzar su papel no solo como gran productora renovable, sino como nodo estratégico dentro del sistema eléctrico español, facilitando intercambios energéticos entre regiones.
Sin embargo, persiste una incertidumbre. El desarrollo completo hacia el norte de Córdoba sigue vinculado al próximo plan eléctrico 2027-2031. Existen compromisos políticos para su inclusión, pero todavía falta respaldo definitivo en la planificación oficial. La experiencia del actual proyecto, aplazado durante años antes de iniciarse, aconseja prudencia.
El comienzo de las obras entre Carmona y Villanueva del Rey representa así una señal relevante: España empieza a adaptar su red eléctrica a una nueva etapa marcada por la electrificación y las renovables. La incógnita será si las siguientes fases avanzan con la rapidez necesaria o vuelven a quedar atrapadas entre planes y retrasos administrativos.





























Esta línea no afecta “especialmente al norte de Cordoba”nos pilla un poco
Lejos
Esta línea va con retraso, tenía que estar acabada en el año 2026, además ese villanueva del rey es de sevilla, y la linea electrica es la de carmona, guadalquivir medio y manzanres, para nada va al norte de cordoba.
Estos del periodico deberian mirar bien las noticias lo digo por no crear falsas espectativas.
OLE