Los hechos ocurrieron ayer a mediodía en las instalaciones de la fábrica cuando el conductor, miembro del equipo de Prosegur contratado por Hitachi Energy, increpó a la delegada de CCOO y tuvo que ser retenido por dos vigilantes y varios trabajadores. CCOO lamenta que el jefe de RRHH de la planta, Pedro Anguita, no se haya dirigido aún a la trabajadora, que necesitó atención médica y que ya ha cursado una denuncia contra el chófer.
El Sindicato de Industria de CCOO de Córdoba condena rotundamente la agresión sufrida ayer por una delegada del sindicato en Hitachi Energy por parte del chófer del jefe de Recursos Humanos de la fábrica, Pedro Anguita. Los hechos ocurrieron a mediodía de ayer, cuando el conductor, miembro del equipo de Prosegur contratado por Hitachi, increpó a la delegada y llegó a amenazarla con que “tuviera cuidado en la calle”. La agresividad mostrada por el chófer fue tal, que dos vigilantes de seguridad tuvieron que retenerlo y sacarlo varias veces de las instalaciones al tiempo que otros cuatro trabajadores de la planta se interponían en defensa de la trabajadora.
El secretario General del Sindicato de Industria, Agustín Jiménez, presente en el altercado, relata que “varios delegados del comité de empresa, entre ellos la trabajadora agredida y él mismo, estaban hablando sobre cuestiones de carácter sindical. La delegada se despidió de los compañeros para ir a por su almuerzo, momento en que el conductor se acercó a ella y le increpó porque consideraba que le había hecho un gesto feo, cuando ella en ningún momento se había dirigido al chófer, que llevaba un rato deambulando por los alrededores, haciendo como que hacía fotos y hablaba por teléfono”.
La agresividad fue tal, que cuatro vigilantes de seguridad tuvieron que intervenir para contener al conductor del jefe de Recursos Humanos y expulsarlo varias veces del recinto mientras profería insultos y amenazas a la delegada.
La trabajadora requirió atención médica y medicación ante el estado de ansiedad generado por la violencia verbal utilizada por el trabajador de Prosegur y acompañada por otros delegados de CCOO, Agustín Jiménez y la secretaria General de CCOO de Córdoba, Marina Borrego, interpuso la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional que ya se había personado en la fábrica para levantar atestado.
Agustín Jiménez lamenta que “el jefe de RRHH de Hitachi, Pedro Anguita, no se haya dirigido aún a la delegada para interesarse por su estado y se haya limitado a echar balones fuera, diciendo que el presunto agresor no es trabajador de Hitachi y que se produjo una discusión, cuando lo que hubo fue una agresión”.
En este sentido, el responsable de CCOO critica que la empresa intente hacer pasar por una discusión una agresión muy grave y que hable de “los valores que guían nuestra actividad, en particular, la integridad, el respeto entre las personas y la creación de entornos de trabajo seguros y profesionales” y de “la importancia de mantener en todo momento comportamientos acordes a estos principios, contribuyendo entre todos a un clima laboral basado en la confianza, la convivencia y el respeto mutuo” cuando ha sido la Dirección de la firma japonesa “la que viene generando un continuo clima de tensión con sus medidas ilegales, arbitrarias y abusivas que vulneran derechos fundamentales como ya reconocen varias sentencias”.
Para el responsable sindical, “esta es la consecuencia de la política de instigación contra los miembros del comité de empresa de CCOO y, en general, contra la plantilla, que viene llevando a cabo la Dirección de Hitachi desde hace más de un año en connivencia con los responsables de UGT”. De hecho, mientras USO ya ha mostrado su firme condena a la agresión sufrida por la delegada de CCOO, la sección sindical de UGT no ha condenado esta agresión ni ha defendido a la compañera.
Nota de prensa





























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