Estamos dirigidos por una panda, no sé como calificarlos. La incompetencia e ineptitud es más que evidente en nuestros dirigentes.
Si. En estas líneas, se destila muy mala leche, creo que, con razón, pero no puedo callar con según que acciones veo, quiero dejar claro que una vez más me he sentido defraudado como ciudadano, se ha montado una Corporación Municipal que según yo veo partidos que forman parte de ella en el Gobierno de la Nación tachan de “Gobierno Frankiestein”. De este engendro político, no podía salir nada bueno. Ya que no se hizo más que pensando en unos intereses particulares, más que de la ciudadanía y obedeciendo al “señorito del cortijo”. De aquellos polvos estos lodos.
Con fecha 15 de junio del este año, presenté en el “Ajuntamiento” de nuestra ciudad un Registro de entrada solicitando que se iniciase un Contencioso Administrativo contra La Concejalía de Fiestas y Festejos y el Club de Fútbol Peñarroya, no olvidemos que este último no es un club público. Quejándonos algunos vecinos por el espectáculo bochornoso y el estruendo que provocó el “Botellón Público” organizado con la excusa de no sé que actividad del club y solicitando que se suspendieran en tanto se resuelva el Contencioso, semejantes actividades.
Con fecha 20 de Septiembre, recientemente como puede verse, se organizó un nuevo “Espectáculo” y ante el “Clamoroso éxito” del de Junio, esta vez lo hicieron dentro del recinto deportivo sometiendo a la tortura del ruido, no es música lo que suena en semejante aberración de fiesta y para los organizadores parece ser que el sinónimo de fiesta es ruido, mala educación y total falta de respeto por el descanso de los vecinos, en esta ocasión los sufridores fueron los del distrito de Peñarroya, más concretamente el “Riillo” y aledaños.
Aparte de esto, que parece ser que carece de importancia, niños y no tan niños, asistentes a este nuevo Botellón, en una magnánima muestra de incivismo, dejaron las instalaciones deportivas Vicente Clalvete Fret “Usagre”, con basura y manchadas de restos de líquidos del botellón, aquello más bien parecía un vertedero que unas pistas deportivas al siguiente día. Bueno, como tenemos el convencimiento de que lo público no es de nadie. Pues así nos va, alguien tenia que haber explicado a los niños y no tan niños, que lo que no se hace en el salón de casa, no se debe hacer tampoco en lugares públicos, entre otras cosas, porque estos lugares que no son de nadie, son de todos. Cuestan dinero y ese dinero proviene de nuestros bolsillos porque para eso están los impuestos.
Tampoco quiero dejar pasar la ocasión de agradecer a la Asociación de Vecinos del barrio, su interés por el asunto que les fue expuesta y me dijeron que en breve me informarían de lo tratado en una reunión con la alcaldesa. Todavía estoy esperando.
Francisco Nieto Rueda.




























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