La presidenta local de la AECC, Teresa Luna, reivindica la investigación y el acompañamiento a los pacientes y sus familias durante la lectura de un manifiesto
Peñarroya-Pueblonuevo celebra este sábado, 24 de octubre, la Marcha Rosa organizada por la Asamblea Local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Una jornada para dar visibilidad al cáncer de mama y expresar el apoyo a quienes afrontan la enfermedad, con una marcha convocada desde el Parque de Peñarroya y una convivencia en el Almacén Central.
La presidenta local, Teresa Luna, ha leído un manifiesto en el que ha agradecido la colaboración de los vecinos, el Ayuntamiento, la corporación municipal, Protección Civil y las voluntarias de la asociación. «Gracias de corazón por estar aquí, por vuestra solidaridad y por demostrar una vez más que nuestro pueblo sabe unirse cuando alguien nos necesita», ha expresado.
Luna ha centrado sus palabras en las personas que hay detrás de cada diagnóstico y en las dificultades que también viven sus familias. Aunque el cáncer de mama ha sido el motivo de esta convocatoria, ha querido hacer extensivo el mensaje de apoyo a quienes padecen cualquier otro tipo de cáncer.
«No están solos, tienen derecho a sentir miedo, a cansarse, a llorar, a pedir ayuda», ha señalado. La presidenta ha recordado que la enfermedad no define a quienes la sufren y que cada paciente conserva sus proyectos, sus ilusiones y sus razones para seguir adelante.
Uno de los momentos más emotivos del manifiesto ha sido el recuerdo a las mujeres fallecidas y a las familias en las que han dejado un vacío. También ha dedicado unas palabras a quienes están en tratamiento, esperan resultados o viven sus temores en silencio: «Que estas palabras os lleguen como un abrazo y os recuerden que siempre hay alguien dispuesto a caminar a vuestro lado».
La intervención ha servido, además, para recordar los servicios gratuitos de apoyo que ofrece la AECC a pacientes y familiares y para reivindicar la investigación, la prevención y la detección precoz. Luna ha agradecido especialmente la labor de las voluntarias, por el tiempo y el esfuerzo que dedican a acompañar a otras personas.
La programación de la jornada incluye arroz solidario, café, pasteles, música y baile en el Almacén Central. Una convivencia que prolonga el mensaje con el que la presidenta ha cerrado su intervención: amor para cuidar, unión para que nadie afronte la enfermedad en soledad y esperanza para seguir avanzando.
El personal de Protección Civil ha colaborado durante todo el trayecto de la Marcha Rosa, acompañando a los participantes a lo largo del recorrido.

































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