El portavoz de Andalucía Entre Tod@s, Manuel Ortega, insiste en medidas como la intervención en los precios del alquiler y ARRUs en barrios empobrecidos para revertir la situación
Andalucía Entre Tod@s (AeT), que se presenta a las elecciones de la Junta el próximo 17M dentro de la coalición Andalucistas, ha criticado que el presidente de la Administración autonómica andaluza, Juan Manuel Moreno Bonilla y el PP sigan defendiendo «su gran milagro económico» en tierras andaluzas y en otras comunidades del Estado, cuando la realidad es que «ese ‘milagro’ sólo ha beneficiado a las grandes rentas, a los terratenientes y a los no necesitados». Por contra, según su portavoz y candidato por Córdoba, Manuel Ortega, para el resto de la población el beneficio es «escaso o ninguno». Y es una afirmación que se basa en datos y no en meras impresiones.
Por ejemplo, atendiendo a las cifras de la tasa europea AROPE para medir la pobreza, Andalucía posee una tasa de riesgo de pobreza o de exclusión social en el año 2024 del 37%. Es decir que ese porcentaje alude a la población andaluza que está en esa situación. Por tanto, «en contra de lo que dicen nuestros dirigentes actuales, la cosa no pinta nada bien, y para muestra un botón: Mientras que en España el riesgo de pobreza está situado en el 19,5%, en Andalucía es del 28%».
Igualmente, el Instituto Nacional de Estadística (INE), con unos parámetros menos complejos que el AROPE, indica que hay casi un 28% de población en riesgo de pobreza. Muy por encima de una cuarta parte, en cualquier caso. El actual umbral de pobreza en el Estado español está en torno a los 1.100 euros por cabeza. De modo que un hogar de cuatro personas que ingrese unos 24.000 euros anuales estaría en el umbral de la pobreza.
«Es fácil, por tanto, determinar cuál es la realidad y la situación en la que se encuentra la mayoría de la población de Andalucía y, por extensión, la mayoría de la población cordobesa», señala Ortega.
De igual modo, un organismo andaluz que mide los indicadores de pobreza habla de que en 2024 se produjo un incremento de población que tiene retraso en los pagos de gastos relacionados con la vivienda principal o en la compra a plazos hasta alcanzar un 14,2%. En 2023 ese porcentaje era del 13,6% y en 2022, del 13,2%. «Va claramente en fase ascendente», remarca el portavoz de AeT.
El problema es que desde el Gobierno andaluz de Juanma Bonilla «se fomenta que esas cifras vayan a peor gracias a su política de antivivienda y de antiderecho constitucional a tener una vivienda».
Y en al 17,6% de la población andaluza no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada en los meses de invierno, aunque para ser justos tes porcentaje ha bajado aun poco respecto al año 2023. Además, hay un 33,4%, más de un tercio, de personas que no pueden permitirse el lujo de irse de vacaciones siquiera una semana al año. Otro 35,8% se ve incapaz de asumir gastos imprevistos –calculados en unos 800 euros– y un 28% no puede sustituir muebles estropeados o electrodomésticos con obsolescencia programada (también aquí hay un ligero descenso, en honor a la verdad).
«En definitiva, son componentes y parámetros de pobreza real y carencias materiales que hacen saltar por los aires la pirámide de bienestar de Maslow en una porcentaje muy elevado de andaluces y andaluzas, ante los que el presidente de la Junta del PP no sólo no actúa para remediarlo, sino que aplica medidas para aumentar el empobrecimiento social de nuestra comunidad autónoma, a pesar del incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)», ha señalado Manuel Ortega.
¿Qué no hace Juan Manuel Moreno Bonilla y que estaría en su mano? Por ejemplo, el control de los precios de alquiler o poner límite a las zonas saturadas de alquiler. Por el contrario, desde Andalucistas El Pueblo Andaluz se cuenta con un programa electoral en el que se tratará de luchar contra la pobreza y la desigualdad. «Tenemos una estrategia a nivel andalusí contra la pobreza, que implica medidas valientes como el control de los precios del alquiler, o si se prefiere, intervenir en esos precios, además de favorecer la vida de las personas y garantizar una red pública consistente, consolidada e importante», en palabras de Ortega.
Eso ha de venir acompañado de un programa que rompa de una vez con la dinámica de contar año tras año con los 12 barrios más empobrecidos del país. Y mientras Moreno Bonilla continúa premiando a las grandes fortunas, desde Andalucistas «estamos a favor de aplicarles un impuesto concreto, que ha de implementarse para garantizar recursos que, en el lado contrario e la balanza, elimine esa pobreza a base de programas de trabajo garantizado y la aplicación de Áreas de Regeneración y Renovación Urbana. (ARRU), donde realmente te haga falta, como Las Palmeras, Las Moreras o el barrio del Guadalquivir».
Como ha especificado Manuel Ortega, no se trata sólo de subvenciones o de una renta mínima por persona, que serían necesarias. sino de programas de trabajo garantizado que supongan formación y cualificación profesional para que las personas puedan acceder a trabajo cualificado y dejar de depender estrictamente de trabajos mal pagados y que generan muy poca riqueza. «Sólo de esa forma se pueden transformar esos barrios para que desde la Administración local dejen de estar aislados y abandonados y sean una parte más de la ciudad».





























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