A tan solo 600 metros del núcleo urbano de Peñarroya-Pueblonuevo se encuentra la barriada de Mina Antolín, un lugar donde sus vecinos llevan casi dos décadas conviviendo con una realidad que consideran injusta: el abandono institucional.
Quienes residen en esta barriada no son ciudadanos de segunda. Pagan sus impuestos como cualquier otro vecino del municipio, contribuyen al sostenimiento de los servicios públicos y cumplen con sus obligaciones. Sin embargo, la respuesta que reciben por parte del Ayuntamiento dista mucho de ser equitativa.
Uno de los problemas más evidentes es la ausencia de limpieza viaria. Según han trasladado los propios vecinos, la barriada no está incluida en el contrato municipal de limpieza, lo que en la práctica supone que no existe un servicio regular. La presencia de una máquina barredora es meramente testimonial, con una frecuencia aproximada de una vez al mes y únicamente en el tramo asfaltado. En 18 años, los vecinos afirman haber visto operarios de limpieza tan solo en una ocasión (por cierto, barrieron y dejaron los restos en medio de la calle).
A esta situación se suma el estado incompleto del asfaltado. En 2018 se ejecutaron 244 metros de pavimentación, quedando pendientes otros 361 metros que nunca se han terminado, pese a las reiteradas solicitudes vecinales. Esta falta de actuación no solo afecta a la calidad de vida, sino que también limita el acceso de servicios básicos, como la propia limpieza.
Además, el hecho de que gran parte de la barriada continúe sin asfaltar provoca la generación constante de polvo, que se suma al ya existente por la cercanía de una planta de hormigón, empeorando notablemente la calidad del aire y la calidad de vida de los vecinos.

Ese mismo año 2018, durante actuaciones en el acerado, se produjo además una situación que los vecinos consideran incomprensible: en algunos tramos, las farolas quedaron ubicadas fuera del acerado, aproximadamente a unos 50 centímetros, invadiendo la calzada. A pesar de haberse comunicado en su momento, estas farolas continúan hoy en medio de la calle, generando molestias y posibles riesgos.
La barriada carece además de elementos tan básicos como papeleras, lo que dificulta mantener el entorno en condiciones adecuadas y evidencia la falta de planificación y atención hacia esta zona.
En cuanto a la iluminación, la zona de viviendas sí dispone de alumbrado, pero no ocurre lo mismo con el acceso a la barriada, que permanece completamente a oscuras. Los vecinos deben transitar sin visibilidad para llegar a sus casas.
Situaciones cotidianas como ir a tirar la basura se convierten en un riesgo, obligando a muchos a salir con linternas para poder ver el camino. A ello se suma la existencia de numerosos baches de gran tamaño en el acceso, que incrementan el peligro de caídas o accidentes, especialmente durante la noche.
A esta problemática se añade el deterioro del entorno cercano. El polígono limítrofe con el término municipal de Belmez se está convirtiendo progresivamente en un auténtico vertedero, con acumulación de escombros, enseres y todo tipo de residuos, sin que exista siquiera señalización que prohíba expresamente estos vertidos. Aunque es evidente que el civismo debe prevalecer y que los residuos deberían depositarse en el punto limpio de la localidad, la ausencia de control y medidas preventivas está agravando la situación.
Lejos de tratarse de una queja puntual, los residentes aseguran haber trasladado estas demandas en múltiples ocasiones desde hace años, sin obtener soluciones reales. La sensación generalizada es clara: se sienten olvidados.
La pregunta que muchos se hacen es sencilla: ¿por qué una barriada situada a escasa distancia del núcleo urbano no recibe los mismos servicios que el resto del municipio? ¿Qué diferencia hay entre sus vecinos y los de otras zonas?
La barriada Mina Antolín no pide privilegios, pide igualdad. Porque pagar impuestos debería garantizar, al menos, unos servicios básicos dignos. Y porque vivir a 600 metros del pueblo no debería significar vivir a años luz de la atención municipal.
Amador Expósito





























Porque son pocos .Igual pasa a nivel comarcal y si encima salimos en los periódicos por malversaciones ,deudas y otras lindezas pues al final somos los ciudadanos-as los que pagamos los tejemanejes de un pueblo que brilló con luz propia y que ahora permanece ya durante demasiado tiempo en la mas oscura de sus sombras
Hay que tomar medidas drásticas y severas contra este tipo de cosas que además de contaminar dan una mala ,malísima imagen de quienes vivimos en este pueblo .Comencemos con monitorear y sancionar todo aquello que sea contaminante y empañe nuestro pueblo .Para eso precisamente están las leyes y las ordenanzas municipales para cumplirlas y hacerlas cumplir ,Hay que actuar y actuar ya antes de que nuestro pueblo se convierta en un vertedero de mierda Como ayuntamiento deben de velar por la salubridad de los espacios públicos y privados que son también de su competencia cuando afecta a los demás ciudadanos-as,,, así como la seguridad de los mismos.
En la calle urgente han limpiado una casa y también han dejado todas las porquerías al lado de los contenedores de los residuos solidos urbanos y de los de plástico dando una imagen pésima de nuestro pueblo .Neveras ,electrodomésticos ,bolsas de porquerias etc,etc,Unas imágenes que hunden a nuestro pueblo y que hace que nadie absolutamnte nadie apueste por el. Sanciones y disciplina contra este clase de gente que ensucia nuestro pueblo arrojando a la via pública todo lo que se les antoja
Pero que se puede pedir, cuando en la calle principal donde está el ayuntamiento (y siempre hay algún coche del ayuntamiento aparcado ósea que lo han visto), están las cintas de plástico (que pusieron para señalar que se desprendía el balcón del casino…) sueltas y volando cuando hace aire que casi te caes con ellas y no hay nadie que las quite y pongan unas vallas de seguridad. Es lamentable, ni siquiera eso son capaces de verlo.
Luego les extraña que se líen gordas en el pleno, si en un caso tan simple no hacen nada… No lo ven o es que los ciudadanos somos muy tiquismiquis.
Y seguro que salta la/el de turno a decir que si molesta lo quitemos nosotros pero hay una normativa que impide a los ciudadanos hacer según que cosas…
Dejen de cerrar los ojos a sus funciones que con todos los socavones que hay en el pueblo igual se caen.
Y LOS BORDILLOS LEVANTADOS Y SIN SEÑALIZAR ENLA CALLE LA LUNA CON LA CALLE CONSTITUCIÓN !!!ELECCIONES YA !!! !!!DIMISIÓN YA!!! EL PUEBLO SE TIENE QUE LEVANTAR ANTE LAS COSAS QUE ESTAN PASANDO