Enséñame con esas manos con las que nos hemos querido y nos queremos tanto. No hay un solo día en que el dolor no esté presente, pero el amor por las cosas buenas sigue siendo un tema sencillo cuando se trata con delicadeza y pasión.
Con el paso del tiempo nos damos cuenta de que hemos escrito historias bonitas, como la que ha escrito a lo largo de su vida Manuela Caballero Jurado, “Nely”, nuestra homenajeada de hoy. Una mujer viva y despierta que siempre ha demostrado maestría y destreza en su profesión: pescadera. Una mujer que recibe con una sonrisa tanto si vas a comprar como si no, donde la educación y la belleza humana forman una extraordinaria simbiosis.
Cada mañana, cuando el pueblo despierta, hay una persiana que se levanta con la misma puntualidad que el sol. Detrás está Nely, sonrisa limpia y manos expertas, preparando el género y también el ánimo de quienes entran. En Peñarroya-Pueblonuevo todos la conocen, y casi todos la quieren.
Nació en el barrio de La Gotera, hija de Celia y Manuel, pescaderos de oficio y de vocación. En 1967 abrieron la pescadería familiar, un negocio levantado a base de trabajo y constancia que Nely continúa hoy con el mismo espíritu. Allí aprendió que el trabajo no pesa cuando se hace con dignidad. Creció junto a su hermano Víctor, compañero inseparable, cómplice de risas y silencios, una presencia que marcó su vida para siempre.
Fue buena estudiante y tuvo curiosidad por conocer mundo. Córdoba la acogió para estudiar Turismo, y allí también encontró a Óscar, con quien compartió juventud, proyectos y amor. Pero Nely nunca perdió el hilo invisible que la unía a su pueblo, ese que tira suave pero constante y siempre acaba trayéndote de vuelta.
En 2016 la vida golpeó con dureza: primero perdió a su padre y, poco después, a su hermano Víctor. Dos ausencias irreparables. Aun así, Nely siguió en pie. Dolida, sí, pero firme. Y entonces el pueblo devolvió lo que siempre había recibido de ella: cercanía, respeto y afecto.
Hoy, tras el mostrador de la pescadería, Nely no solo vende pescado. Escucha, aconseja, anima. Para muchos vecinos es mucho más que una profesional: es apoyo, confianza y conversación diaria. Dedica la mayor parte de su tiempo al trabajo, sin dejar de cuidar a su familia ni de colaborar con su pueblo en todo lo que puede.
Madre de cuatro hijas —Paula, Manuela, María e Isabel—, sigue sembrando en ellas los valores que heredó: esfuerzo, empatía y humanidad. Entre sus pasiones están la lectura, el deseo profundo de ayudar a los demás y el viajar, afición que mantiene viva siempre que puede, porque para Nely cada viaje es una forma de seguir aprendiendo y de volver con experiencias que compartir.
Nely es eso que no sale en los carteles ni en los titulares: una buena persona haciendo bien su trabajo. Y en un pueblo, eso es mucho. Cada amanecer habrá luces encendidas y pescado de calidad para sus fieles clientes en la Pescadería Nely, un negocio familiar donde, además de buen género, uno se lleva también un trocito de Peñarroya-Pueblonuevo.
Toda esta amabilidad y gratitud quedan hoy recogidas en este relato dedicado a Manuela Caballero Jurado, “Nely”. Una historia de superación, vivida entre el dolor y la dignidad, con la que sus amigos de Infoguadiato queremos expresar el cariño y el afecto por su labor y su ejemplo como persona admirable.
“A la buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se la conoce.”
Bertolt Brecht
Gracias por todo, amiga y vecina.
Te queremos mucho.
Te lo mereces, Nely.
Sergio Delgado Cintas






























Profesional y buena gente nadie lo pone en duda, pero sobre todo la confianza que te da cuando te ofrece su mercancía de calidad sin engaños.