Esta mañana nos hemos levantado en Peñarroya-Pueblonuevo con la triste noticia que nos ha dejado nuestro amigo y vecino, Pablo Ruíz Morales.
Una pérdida que, desde las pasadas Navidades, no nos pilla de sorpresa, pero que, aun así, nos deja desolados a todos los que lo hemos conocido. Tal vez también con la sensación de no haber podido despedirnos de otra manera, dada su grave situación en los últimos meses.
La tragedia en la familia no solo se ha llevado la vida de este padre de dos hijas, Estefanía y Vanesa, sino que, desgraciadamente, hace poco más de un mes también se llevó la vida de su mujer, María Teófila Grillo Sedano.
Este matrimonio de clase trabajadora, que encaraba con ilusión su jubilación, vio cómo los problemas y achaques de salud hacían añicos sus planes de futuro.
Contar la vida de Pablo es contar la vida de un peñarriblense de adopción, nacido en un municipio industrial cerca de Valencia. Era el segundo de seis hijos —uno de ellos fallecido al nacer— del matrimonio formado por Antonio Ruiz y María Morales, ambos aún con vida, que hoy despedirán a su hijo varón mayor.
Desde que sus padres regresaron a nuestro pueblo desde Valencia —su padre para trabajar en la mina de Encasur y su madre en la Residencia de Mayores de Santa Bárbara—, la vida de Pablo quedó ligada desde muy pequeño al campo. Más tarde, trabajó también en la mina, como su padre, hasta su prejubilación en 2012 y su jubilación pocos años después.
En nuestro pueblo conoció a la mujer de su vida, María Teófila, quien contaba con estudios de auxiliar química obtenidos en el IES Florencio Pintado, conocido en su época como “La Maestría”. Tan vinculada estuvo a este centro que trabajó en él durante más de treinta y cinco años como limpiadora, hasta que una enfermedad pulmonar la obligó a depender de una bombona de oxígeno. Finalmente, una hernia intestinal acabó con su vida el pasado mes de marzo.
La vida de este matrimonio, en los últimos años, transcurrió entre médicos y hospitales. Un drama que merece todo nuestro respeto y admiración hacia una familia muy querida por todos.
En mi memoria quedarán las tardes de paseo en primavera junto a Pablo, por las picazas y la Vía Verde, así como aquellos días de pandemia en los que lo acompañaba por las noches en mi coche a recoger a su mujer al instituto donde trabajaba.
Recuerdo también cuando le regalé una gorra del Valencia C.F., equipo del que era gran aficionado, y estoy seguro de que, desde donde esté, disfrutará viendo crecer a su único nieto, que lleva su mismo nombre: Pablo.
Su nieto era su salvavidas en los momentos difíciles, su refugio de paz y el apoyo necesario para afrontar los golpes que le fue dando la vida.
Pablo era una buena persona. No podemos decir ni una mala palabra de él, ni tampoco de su mujer, al igual que de su familia, que ahora llora su pérdida.
Un matrimonio que no ha podido disfrutar de la etapa en la que se recogen los frutos de lo sembrado, pero que abre ahora otra etapa en la eternidad.
Hoy descansan en ese cielo que, sin duda, se han ganado aquí en la tierra. Nos unimos profundamente al dolor de sus familiares, amigos y vecinos, que tanto los querían.
Desde Infoguadiato, y de puño y letra del redactor que firma este artículo:
Gracias por todo, Pablo y María Teófila.
Buen viaje.
Y a ti, querido amigo y vecino Pablo:
“No encontré las fuerzas para saludarte la última vez que te vi, desde el ventanal de la tienda de mi tía Rosario, porque vi en tu mirada, perdida y desnortada, que tu viaje a una vida mejor estaba más cerca que lejos. Y quise recordarte como siempre te he conocido”.
No merecíais, ni tú ni tu mujer, este triste desenlace, pero que la tierra os sea leve.
D.E.P.
El entierro de Pablo Ruíz Morales será esta tarde a las 17:00 horas en la Parroquia de El Salvador y San Luis Beltrán.
SERGIO DELGADO CINTAS






























D.E.P. mi mas sentido pésame para toda su familia, tanto de el como de ella 🫂🫂