Don Gustavo
En su paseo matutino, Don Gustavo contempla con tristeza el estado del parque del Llano Quintín: un auténtico basurero, abandonado a su suerte. Aceite derramado por vehículos, restos de decesos humanos y una ausencia total de limpieza lo han convertido en un espacio degradado. La estampa resulta tan desoladora que son los propios comerciantes de la zona quienes, a falta de actuación municipal, limpian parte del parque y los alrededores de sus negocios. Y la pregunta inevitable surge: ¿Dónde está la alcaldesa?

Mientras tanto, en el Polígono La Papelera se ha improvisado un aparcamiento para vehículos retirados por la grúa. ¿Solución provisional? Tal vez, pero lo lógico sería ubicarlos en un espacio cerrado, protegido y vigilado, y no exponerlos al riesgo de robos o actos vandálicos.

Las quejas que recibe Don Gustavo se repiten: suciedad, dejadez y abandono en instalaciones municipales. El curso escolar ya ha comenzado, pero ni se han reparado desperfectos, ni se han pintado, ni se ha tenido la mínima dignidad de adecentar los lugares que deberían ser referencia de cuidado y servicio público.

La fachada de la Escuela Municipal de Música luce desconchada, sin una sola reparación ni una mano de cal. Si así se muestra el exterior, ¿pueden imaginar en qué condiciones se encuentra el interior?
¿Dónde está el cartel de hermanamiento entre Peñarroya-Pueblonuevo y La Unión? ¿Tan difícil resulta adecentarlo y colocarlo en su lugar? ¿Qué problemas existen para justificar tanta dejadez?





























Don Gustavo no estaría de mas que se pasase por la esquina José María Pemán con Navarro Sáez y echase un vistazo al agujero extremadamente cortante existente en una de de esas cuatro esquinas .Se le pondría los pelos de punta .Imagínese a los que vimos el pasado domingo lo que estuvo a punto de pasarle a una niña pequeña. Imagíneselo ,es indignante y para cabrearse hombre.