La concejala socialista Alicia Moya asegura que el Ayuntamiento de Córdoba tendrá que afrontar una multa de hasta 7.500 euros tras los avisos de la Inspección de Trabajo por incumplir la normativa.
InfoGuadiato
La concejala del PSOE en el Ayuntamiento de Córdoba, Alicia Moya, ha criticado la gestión del Gobierno municipal liderado por José María Bellido tras conocerse la sanción impuesta por la Inspección de Trabajo por la ausencia de un plan de igualdad en el Consistorio.
Según ha señalado, esta sanción “es la expresión de su política de igualdad, basada en el anuncio vacío, la foto y la falta de trabajo de profundidad”, lo que ha calificado como un “feminismo de postureo”.
Moya ha recordado que el Grupo Socialista lleva años reclamando la elaboración de este plan, tanto en Pleno como en la Comisión Municipal de la Mujer, subrayando que la legislación obliga a contar con este instrumento en organizaciones con más de 50 trabajadores, como es el caso del Ayuntamiento cordobés.
En este sentido, ha criticado que el equipo de gobierno se negara durante años a su elaboración alegando que la normativa no afectaba a las administraciones públicas “como si la plantilla funcionarial fuera inmune a la discriminación por sexo”.
La edil socialista ha explicado que ha sido necesaria la denuncia reiterada del sindicato CGT para que la Inspección de Trabajo actuara, imponiendo finalmente una sanción considerada grave, que oscila entre los 751 y los 7.500 euros, tras desatender dos avisos previos.
Asimismo, Moya ha lamentado “el espectáculo” ofrecido por las delegaciones implicadas, especialmente Recursos Humanos e Igualdad, por eludir responsabilidades en la elaboración del plan, que finalmente ha tenido que ser externalizado ante la presión sindical.
La concejala ha ido más allá y ha denunciado lo que considera una falta de compromiso estructural del Gobierno local con las políticas de igualdad. Como ejemplo, ha señalado que el III Plan Transversal de Igualdad sigue sin aplicarse y permanece “guardado en un cajón”, pese al esfuerzo que supuso su elaboración.
Igualmente, ha criticado la negativa del Ejecutivo municipal a constituir la Comisión Permanente de Género, encargada de evaluar el impacto de las políticas públicas, así como el retraso en la convocatoria de la Asamblea de Mujeres, que, según el reglamento, debería celebrarse tres veces al año.
“Estamos acostumbrados a que al Gobierno municipal se le llene la boca de feminismo en marzo para olvidarse en abril de los problemas reales”, ha afirmado Moya, quien ha concluido que “cuando hay que aplicar políticas concretas o rendir cuentas, el Gobierno municipal desaparece”.






























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