InfoGuadiato
El Valle del Guadiato ha dicho basta. La paciencia de una comarca castigada históricamente por el abandono institucional se ha agotado ante lo que sindicatos, profesionales y ciudadanía ya califican sin rodeos como un desmantelamiento progresivo del Hospital Valle del Guadiato, en Peñarroya-Pueblonuevo.
La Comisión de Sanidad, integrada por UGT, Comisiones Obreras, PSOE e Izquierda Unida, ha acordado un calendario de movilizaciones para defender la sanidad pública y denunciar la situación límite que vive el hospital comarcal.
La primera concentración tendrá lugar el 19 de febrero, a las 18:30 horas, en el Centro de Salud de Belmez.
La segunda será el miércoles 25 de febrero, a las 18:30 horas, en la Plaza del Ayuntamiento de Fuente Obejuna.
Estas movilizaciones no son un hecho aislado. Forman parte de una estrategia comarcal que pretende extender la protesta a todos los pueblos afectados y culminar en una gran manifestación a principios de primavera, porque lo que está en juego no es una reordenación administrativa, sino el derecho a una sanidad pública digna y cercana.
Un hospital que se vacía mientras se mira a otro lado
Mientras el Gobierno andaluz presume de inversiones sanitarias en Los Pedroches, a apenas 45 kilómetros se deja morir al Hospital Valle del Guadiato, sin especialistas, sin instrumental y con servicios que desaparecen poco a poco.
No se trata de una percepción política: la propia Junta de Personal del Área Sanitaria Norte de Córdoba (ASNC) ha alertado de este proceso y ha denunciado públicamente las consecuencias de las decisiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Entre las medidas que más alarma han generado se encuentra la intención del SAS de que, en los próximos concursos de traslados, las plazas dejen de estar adscritas a un hospital concreto y pasen a depender de un macrocomplejo que agrupe Pozoblanco y Peñarroya-Pueblonuevo.
Esto supone, de facto, movilidad geográfica forzosa, pérdida de conciliación familiar, mayor inestabilidad laboral y, lo más grave, una enorme dificultad para atraer y retener profesionales en una comarca ya castigada por el aislamiento y las malas comunicaciones.
La Junta de Personal es clara: esta medida abre la puerta a que los servicios y los profesionales se centralicen en Pozoblanco, vaciando progresivamente el hospital de Peñarroya y haciéndolo perder su autonomía.
Las palabras de Beatriz Jurado: una falta de respeto al Guadiato
En este contexto resultan especialmente graves las declaraciones de Beatriz Jurado, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Andalucía, quien afirmó en Pozoblanco que los sindicatos habían aprobado “por unanimidad” la unión de las áreas sanitarias de Pozoblanco y Peñarroya con fines laborales.
Esta afirmación no solo es falsa, sino profundamente ofensiva para el Valle del Guadiato.
La realidad es que la Junta de Personal del Área Sanitaria Norte de Córdoba ha emitido un comunicado en el que manifiesta su más absoluto rechazo a cualquier fusión que elimine la adscripción a un hospital concreto y convierta a los profesionales en personal itinerante.
¿Cómo puede hablarse de unanimidad cuando los propios representantes de los trabajadores denuncian un deterioro asistencial, un retroceso en derechos laborales y un riesgo real de desmantelamiento del Hospital de Peñarroya-Pueblonuevo?
¿Cómo se puede vender como “atractivo” para los profesionales un modelo que empeora la conciliación, incrementa la inseguridad y vacía los hospitales comarcales?
Las palabras de Beatriz Jurado evidencian una visión centralista y profundamente desigual, con un ojo puesto en Los Pedroches y otro completamente ciego ante la realidad del Guadiato.

Defender el hospital es defender la vida en la comarca
El 70 % de la población del Guadiato es mayor. Necesita especialistas, atención cercana y un hospital plenamente operativo, no discursos ni fotos a las puertas del centro una vez al año.
La ciudadanía no pide privilegios: exige lo que es de ley.
Las concentraciones convocadas son solo el inicio. El Valle del Guadiato ha decidido alzar la voz y no callar más ante el desprecio institucional.
Porque defender el Hospital Valle del Guadiato es defender el derecho a vivir con dignidad en nuestros pueblos.





























Nunca al cierre del hospital. Luchar hasta donde haga falta.
ha Ustedes les hace falta ver la película española aquella antigua que se titulaba: Que vienen los rusos.