Si hay un lugar que la Coral del Real Centro Filarmónico Guadiato y Sierra recuerda con gratitud, ese es Zaragoza.
Allí se encontraba como en casa el gran maestro, referente musical y Hijo Predilecto de Peñarroya-Pueblonuevo, Antonio Rodríguez Cerrato.
La fotografía que nos traslada a principios de los años noventa refleja ese ambiente nostálgico: aparece su hija, Blanqui Rodríguez; su nieto, que hoy sigue los pasos del malogrado director Pedro Antonio Rozi; y los hermanos de este, Carlos y José Rozi, acompañados de otros alumnos que paseaban por las calles de la ciudad del Alto Ebro.
En aquel concierto, la Coral incluyó en su repertorio El Sitio de Zaragoza, fantasía descriptiva sobre temas militares compuesta por Cristóbal Oudrid hacia 1848. La obra había sido concebida originalmente como música incidental para la pieza teatral homónima de Juan Lombía, inspirada en los acontecimientos de 1808.
Aquel viaje resultó inolvidable para la Coral y para la Orquesta de Pulso y Púa, una experiencia que los Cerrato y sus antiguos alumnos guardan para siempre en la memoria.
Hoy, dos de sus nietos, Florencio Rozi y Pedro Antonio Rozi, continúan la senda musical con el deseo de alcanzar la trayectoria de su abuelo. Ello habla de la huella imborrable que dejó en vida el “incombustible” profesor, por cuyas manos y métodos pasaron cientos de alumnos del municipio de Peñarroya-Pueblonuevo y de toda la comarca del Valle del Guadiato.
Sergio Delgado Cintas





























0 comentarios