La fotografía pertenece a mediados de los años ochenta y recoge a una generación de amigos que jugaba en “El Oleón”, lugar donde hoy se levantan las placas solares, camino de La Granjuela y cerca de los antiguos lavaderos, pertenecientes judicialmente a Fuente Obejuna.
Aquellos partidos simbolizan la amistad, la lealtad y la generosidad de un grupo de vecinos de nuestro pueblo que, con más de cincuenta y hasta sesenta años hoy, compartieron su juventud en un campo de tierra.
Entre ellos recordamos con especial cariño a tres compañeros que ya no están con nosotros: Pedro Gómez, José Escudero y un jovencísimo Antonio Molero.
Era la vieja escuela, cuando las nuevas tecnologías eran todavía algo extraño. Se jugaba con porterías de madera sin redes, balones de badana, y las competiciones se resolvían con unos refrescos o unas litronas compartidas.
Esta foto es un homenaje a esa generación que nos enseñó a ser felices con poco, y que nos recuerda que en tiempos tan superficiales como los actuales no debemos perder los valores que de verdad importan para ser buenas personas.
Sergio Delgado Cintas





























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