El homenaje de este domingo es para dos personas muy queridas en Peñarroya Pueblonuevo: el matrimonio formado por Francisco Bermejo Hernández y María Dolores Sújar Madueño, conocidos por todos como “Paco y Lola”, quienes regentaron hasta su jubilación, hace algo más de un lustro, el archiconocido “Autoservicio Pailoi” (Pailoi = Paco y Lola).
Francisco nació en Berlanga (Badajoz) y María Dolores en Ojuelos Bajos (Fuente Obejuna). Ambos proceden de familias dedicadas al campo con ganado. Tras sus primeros años de trabajo, Paco marchó a Suiza con 24 años, donde estuvo dos años antes de casarse con su novia Lola. A su regreso trabajó cinco años en “Minas Gloria” (La Cardenchosa, Córdoba). Cuando lo destinaron a Almería, prefirió quedarse en su tierra y junto a Lola montaron su primer negocio: un local con licencia de bar/comercio/estanco. Allí se vendía comida y también se degustaban los platos de Lola. Paco, además, repartía por todas las aldeas, en tiempos en que los desplazamientos eran muy complicados.
A finales de los años ochenta decidieron instalarse en Peñarroya Pueblonuevo, abriendo su segundo negocio en la calle Gravina, junto a la antigua taberna de “los Porras”. A finales de los noventa y principios de los dos mil, levantaron su tercer negocio en la calle General Primo de Rivera (hoy Peñas Rojas), en las antiguas “naves de los hermanos Tosina”. En esta etapa contaron con seis empleados además del apoyo de su mujer y de sus hijos mayores.
Con la llegada de las grandes cadenas de alimentación, todo se redujo a la tienda de Peñas Rojas, que más tarde se trasladó a la carretera del Silo. Allí comenzó Loli, después siguió Inma, la hija pequeña, que aún hoy mantiene vivo el legado familiar. Paralelamente, Paco y Lola abrieron un bar que durante muchos años ofreció tapas y platos ibéricos en la Feria de Peñarroya. El Bar-Restaurante Pailoi se convirtió en lugar de celebraciones, y hoy está alquilado al cocinero local Fernando Reboredo, bajo el nombre “El Fogón”.
Ya jubilados, Paco sigue disfrutando de su pasión por el campo, cuidando sus ganados y cosechas. Lola, hasta su jubilación, continuó con el negocio de alimentación en la carretera del Silo. La familia Bermejo Sújar la completan sus tres hijos —Paco, Loli e Inma— y cuatro nietos, que son la culminación de una vida ejemplar marcada por el trabajo y el esfuerzo.
Este homenaje llega en un día muy especial: hoy celebran sus Bodas de Oro. Un 21 de septiembre de 1975 se dieron el “sí quiero” más sincero y más leal. Medio siglo después siguen siendo una institución en nuestro pueblo, ejemplo de dedicación y constancia.
Muchas gracias, Paco y Lola, por ser parte de la historia de Peñarroya Pueblonuevo y por convertir vuestra vida en un ejemplo para todos.
Os queremos mucho. Os lo merecéis.
Sergio Delgado Cintas





























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