Buenas tardes, Ángeles. Comenzamos sin filtros. ¿Cómo es la vida de una catedrática de Química Física recién jubilada? ¿A qué dedicas tu tiempo actualmente?
Estoy en mi primer año de jubilación y vivo esta etapa como un periodo de transición entre una vida de mucha actividad intelectual y otra en la que continúa habiendo mucho trabajo y pensamiento, pero también más tiempo para dedicárselo a mi familia y a mí misma, lo cual es muy importante.
Mi tiempo ahora se reparte entre Madrid, donde vivo, Peñarroya, que sigue siendo mi casa, y algún viaje de placer que hacemos. Sigo formando parte del Consejo Social de la Universidad Autónoma de Madrid y participo en el programa «Una ingeniera o científica en cada cole», desde el que imparto talleres en los colegios que lo solicitan, tanto en Madrid como en nuestra comarca.
¡No me aburro y, sobre todo, no quiero aburrirme! Hay mucho que hacer por la sociedad.
¿Qué quieres realmente que aprendan los niños y niñas con estos talleres científicos? ¿Tienes en mente nuevos talleres y otros centros donde impartirlos? ¿Qué es lo que más te ha impresionado de los niños y niñas que han participado en ellos?
En estas visitas pretendemos despertar la curiosidad por el conocimiento y por la ciencia, explicando de una forma muy sencilla y con el lenguaje de los niños y niñas cómo se plantean los problemas científicos, cómo se solucionan y, especialmente, cómo dan respuestas y soluciones a cosas del día a día.
En cada clase hay algunos alumnos con los ojos llenos de curiosidad y ganas de aprender y otros no, pero es importante para todos.
En la actualidad no existen suficientes referentes visibles de mujeres científicas y, con estas acciones, también pretendemos hacernos visibles para crear vocaciones. Eso se consigue cuando los alumnos están en tercero, cuarto o quinto de Primaria. En esas edades está demostrado que las niñas se apartan de las matemáticas, las ciencias y las ingenierías, conocidas en inglés por las siglas STEM.
Seguiré haciéndolo porque se necesitan científicos y científicas, ¡muchos!, para impulsar un mundo mejor.
Los chicos y chicas de estas edades son auténticas esponjas, de ahí que les hablemos de ciencia de un modo atractivo, sencillo y bonito. En cada grupo hay algunos listísimos, hacen unas preguntas fantásticas y me dan mucha alegría.
El 29 de diciembre de 2025 pusiste fin a toda una vida como docente universitaria. Desde Córdoba hasta Madrid, pasando por Granada. ¿Qué te llevas de esos casi cuarenta años de docencia universitaria e investigación y de tu paso por la política, primero como secretaria de Estado de Sanidad y Consumo y, posteriormente, como secretaria de Estado de Universidades, Investigación, Desarrollo e Innovación?
Me llevo la satisfacción del deber cumplido y otra más personal: he disfrutado de cada cosa que he hecho. Es fundamental intentar formarte y dedicarte a aquello que te haga disfrutar. Yo lo intenté todo el tiempo y la gran mayoría de las veces lo logré. Otras no, fue un suplicio, pero… ¡así es la vida!
Vivimos tiempos convulsos en España: casos de corrupción, violencia en las calles y, ahora, la situación de Ceuta. ¿Estás de acuerdo con las políticas de Pedro Sánchez? ¿Qué opinión te merecen las políticas de Alberto Núñez Feijóo y de la extrema derecha? ¿Crees realmente en el relato de Marruecos? ¿Qué política migratoria consideras adecuada: más permisiva o más restrictiva? ¿Es Ceuta una ciudad segura en estos momentos? ¿Pueden producirse situaciones similares de entradas masivas de inmigrantes en otros lugares? ¿Crees que existe un riesgo real de que Marruecos llegue algún día a hacerse con Ceuta, Melilla o las Islas Canarias?
¡Madre mía, me preguntas de todo! En primer lugar, ahora soy una persona sin ninguna responsabilidad política, aunque sí soy una persona progresista, con criterio propio y militante del Partido Socialista.
Quiero para mi país, España, bienestar social, políticas de igualdad, no de odio, y respeto en el ámbito internacional. En la actualidad, la geopolítica internacional y los máximos líderes están complicando la labor de los gobiernos progresistas. Creo sinceramente que no debemos ceder ante el odio hacia quien es diferente ni rendir vasallaje a líderes extranjeros superconservadores que están destrozando o incumpliendo las leyes internacionales.
Con los vecinos es mejor llevarse bien, manteniendo cada cual su propio lugar. No puede enzarzarse uno a palos o en juicios, ¿no? Pues eso: diplomacia, diplomacia y acuerdos. Lleva tiempo conseguirlos, pero a medio plazo son mucho más aconsejables.
Y a los políticos que solo critican y potencian el odio les preguntaría: ¿qué soluciones proponen? ¿Proponen una guerra? ¿Proponen no cumplir las leyes que nos hemos dado? ¿Qué piensan hacer si llegan al Gobierno? Que yo sepa, ninguna de estas preguntas está contestada con verdad y conocimiento de causa. Solo son eslóganes para derribar al Gobierno.
No aportan soluciones, sino más problemas y violencia.
Somos la frontera sur de una Europa que otras potencias internacionales están tratando de destrozar y eso no se soluciona con odio, sino con acuerdos y mucha, mucha diplomacia. Si no, tendremos guerras y yo, al menos, ¡no las quiero!
Ceuta, Melilla y Canarias seguirán siendo españolas, sin duda. Lo son desde hace siglos y son Europa; esto es importante. Aunque son territorios muy codiciados para controlar el estrecho de Gibraltar por parte de las potencias imperialistas que dominan la geopolítica.
Volviendo a tu vocación, ¿cómo ves el futuro de la ciencia a nivel nacional y mundial?
Observo que las grandes potencias, especialmente Estados Unidos, han disminuido los fondos destinados a la ciencia y eso me preocupa mucho. Está China, que apuesta cada vez más por la ciencia y por contratar talento de cualquier lugar del mundo. España y Europa apuestan dentro de sus posibilidades.
Pero hay que tener en cuenta que en ciencia no valen los grandes impulsos puntuales de financiación, sino una financiación sostenida en el tiempo. La ciencia requiere tiempo, dinero —es una inversión, no un gasto— y talento de cualquier lugar donde lo haya. Sin ciencia no hay futuro. Esa es la verdad, y el mundo necesita líderes políticos que lo vean así.
Eres feminista y siempre has defendido la igualdad entre mujeres y hombres. ¿Crees que llegará el momento en el que se rompa definitivamente el techo de cristal y se alcance una igualdad salarial real entre mujeres y hombres?
Sigo defendiendo la igualdad entre hombres y mujeres. Con las políticas conservadoras y ultraconservadoras que imperan en otros países y que nos acechan en todos, esta igualdad no va a avanzar.
Ya hay datos de Estados Unidos y otros países con gobiernos conservadores en los que el avance de las mujeres en puestos de relevancia política, profesional y científica se ha ralentizado. En muchas comunidades autónomas de España estamos viendo cómo los programas de igualdad se están suprimiendo o infrafinanciando, una manera de hacerlos desaparecer sin mucho ruido mediático.
Por tanto, no acabarán los techos de cristal y tendremos que seguir alertas para no retroceder, luchando las mujeres por la igualdad salarial y por la igualdad en el trabajo.
También has sido empresaria. ¿A qué se dedicaba tu empresa? ¿Sigue activa en la actualidad?
Revalorizábamos residuos de las industrias agroalimentarias, por ejemplo, de la industria cervecera y de las marisquerías, entre otras. Fue una etapa preciosa, de mucha ilusión, trabajo y satisfacción. Durante medio año tuve a nueve personas, además de mí misma, trabajando y, para mí, eso es crear riqueza en un país. Como todo en la vida, tuvo su principio, su éxito y su fin.
Siempre que puedes vuelves a tu pueblo y realizas compras en sus establecimientos comerciales que después te llevas a Madrid. Eres una mujer referente en nuestro municipio. Aquí te criaste y te formaste, y la añoranza por volver a tu tierra sigue siendo muy fuerte. ¿Qué significa para ti ser de Peñarroya-Pueblonuevo? ¿Cómo se ve Peñarroya-Pueblonuevo desde la distancia? Y cuando estás aquí, desde la cercanía, ¿cómo ves actualmente tu pueblo?
Me encanta estar en Peñarroya-Pueblonuevo, en mi casa familiar. Procuro estar enterada de todo lo que pasa en el municipio y hago todo lo que está en mi mano por Peñarroya-Pueblonuevo.
Desde la distancia y comparando con otros pueblos, creo que somos un pueblo que se quiere poco a sí mismo. Quiero decir que no somos de potenciar lo que tenemos, comprar en los negocios del pueblo, acudir a las actividades culturales, apoyar a los emprendedores que logran sacar sus negocios adelante y sentirnos orgullosos de que triunfen.
Creo también —e igual me busco enemigos por decirlo— que no somos un pueblo unido ni solidario. No hacemos una piña para defender nuestras cosas o, al menos, eso veo desde la distancia, mientras que sí lo observo en otros pueblos de alrededor.
Ahora el mercado de viviendas es más dinámico, lo que considero positivo porque potenciará el consumo y la economía local.
Será un reto recibir a nuevos vecinos cuando estamos acostumbrados a lo contrario, a la marcha de habitantes.
Últimamente pienso que ha disminuido la limpieza de las calles y que la biblioteca municipal no está abierta todos los días. Estas son cosas muy mejorables que harían nuestro pueblo más habitable.
A principios del próximo mes de octubre llegará la Feria de Peñarroya, tu distrito, en honor a Nuestra Señora del Rosario. ¿Qué les dirías a todos los peñarriblenses que vivirán la Feria de 2026?
Que la disfruten a tope, como todo lo bueno de la vida. Nuestra feria se celebra con un tiempo fantástico para pasar la tarde en las casetas o en el real de la feria, en un ambiente de olores, música, baile, tapitas y copitas. ¡Es lo mejor del mundo! Ahora se llama «tardeo».
Y cuando termine, ¡a coger el otoño con fuerza!
La última pregunta es más sentimental. Tu marido, Javier, ha sido una pieza fundamental en tu vida. También has tenido la fortuna de contar con una familia maravillosa y unos padres ejemplares. Para terminar, Ángeles, ¿qué le pides a la vida de ahora en adelante?
Gracias, Sergio, por esos piropazos a Javier y a mi familia. Sí, he tenido mucha suerte y, cuando han venido mal dadas, he aguantado el tipo como he podido.
A la vida le pido paz, salud y amistad para compartir. Y, como canta la gran Ana Belén: «Que el dolor no me sea indiferente».
Muchas gracias, Ángeles Heras Caballero, por atender tan amablemente a Infoguadiato y a El Periódico de Peñarroya-Pueblonuevo Valle del Guadiato. Ha sido un placer, una vez más, conversar contigo.
Gracias a ti, Sergio, y al periódico Infoguadiato, que tanto hace por el pueblo y la comarca.
Sergio Delgado Cintas




























Pues para haber estado en la secretaria de estado y ser una cientifica, cuando llega una persona a algun sitio donde hay personas normales sin carreras ni secretariado lo primero que se hace es dar los buenos dias y luego hablarcon educacion y sin soberbia.