(Presidente de la Asociación Cultural y Patrimonial Desde la Cima)
Hoy charlamos con Ricardo Villarreal, tras su regreso de vacaciones. Un vecino que dedica parte de su tiempo a engrandecer nuestro pueblo: acercando la cultura, difundiendo el patrimonio y organizando viajes que no solo permiten descubrir nuevos lugares, sino que también fomentan el ocio y dinamizan la economía local.
—Un placer tenerte en estas vacaciones dentro de las entrevistas de InfoGuadiato y del periódico del Valle del Guadiato.
Para nosotros es importante dar voz a vecinos que engrandecen nuestro pueblo acercándonos a la cultura, difundiendo nuestro patrimonio y dinamizando la economía local a través de actividades y viajes.
—Ricardo, la primera pregunta es un tanto estadística. ¿Cuántas actividades culturales, patrimoniales y de ocio habéis realizado desde vuestra fundación?
—En primer lugar, gracias a InfoGuadiato y al periódico de Peñarroya Pueblonuevo por la entrevista y la visibilidad que siempre dais a la asociación. No tenemos una cifra exacta, pero hemos superado el centenar de actividades: conciertos, viajes culturales, proyectos patrimoniales… Desde nuestra fundación en 2011 —aunque ya en 2010 iniciamos una publicación digital y un documental, La Vida en Peñarroya-Pueblonuevo— hemos trabajado sin descanso. Ahora mismo, incluso, estamos programando el 15º aniversario de la asociación, acercando nuestras iniciativas a colectivos que aún no nos conocen.
—¿Cómo fueron los días previos a esa fundación?
—Yo tenía 23 o 24 años. Fundar una asociación era un reto, sobre todo con personas que apenas conocía. Todo empezó con aquel primer concierto cofrade en la iglesia de El Salvador, con Abel Moreno como director invitado. La financiación salió de empresarios locales: la junta directiva iba tienda por tienda pidiendo colaboración, fueran 5 euros o 50. Gracias a esa respuesta supimos que el pueblo estaba con nosotros.
—¿Qué balance haces de estos 15 años? ¿Qué destacarías como lo más importante?
—Cada actividad deja su huella, pero hay hitos que recordamos con especial cariño: los conciertos cofrades, el pasodoble Peñarroya-Pueblonuevo escrito por Abel Moreno con letra de Manuel Montes, los conciertos de Paco Montalvo, el Réquiem de Mozart con la Orquesta Sinfónica de Córdoba, Trasmina, Festival D. José Horrillo. Son muchos momentos de los que nos sentimos orgullosos. Y también damos importancia a las actividades como conciertos de agrupaciones locales, porque nuestra intención siempre ha sido dar cabida a todos.
—¿Cómo se fragua un evento cultural de tanta envergadura?
—Es un trabajo a largo plazo. Cerramos la programación con un año de antelación, buscamos financiación y convenios con administraciones, presentamos proyectos a subvenciones… Además, hay que ilusionar al pueblo y también al artista, que muchas veces viene sin los medios que tendría en grandes teatros. Nuestro reto es doble: entusiasmar a los artistas y al público.
—¿Qué papel juegan las colaboraciones públicas y privadas?
—Fundamental. Sin las administraciones, fundaciones y empresas locales no podríamos sacar adelante la programación. Participamos en convocatorias de ayudas, unas veces salen y otras no, pero el trabajo constante da frutos.
—Y en el ámbito patrimonial, ¿qué destacarías?
—Uno de nuestros grandes proyectos es la recreación virtual en 3D del cerco industrial, único en España. Hemos incorporado vídeo, audio en inglés y francés, y seguimos avanzando gracias al apoyo del Grupo de Desarrollo Rural y la Junta de Andalucía. Además, trabajamos en la rehabilitación del edificio de oficinas de la Sociedad Hullero-Metalúrgica de Belmez, que podría convertirse en un centro de interpretación del cerco, espacio de exposiciones y coworking.
—¿Cómo ves la asociación dentro de 10 años?
—Es difícil preverlo. Vamos año a año, pero ojalá continúe, con nosotros o con otras personas. Lo importante es que el proyecto siga vivo, porque su fin es bueno y trae beneficios para los ciudadanos.
—Más de 15 años de dedicación no son pocos. ¿Cómo te sientes ahora en comparación con aquel joven que empezó?
—Más cansado, claro, y con más responsabilidades. No es lo mismo tener 23 años que 38, pero sigo con ilusión. Cada nuevo proyecto me motiva a continuar.
—Véndenos la asociación como si fueras un comercial.
—La nuestra es una asociación de amigos y amigas, con una directiva estable desde hace 15 años. Nos reunimos, debatimos, proponemos actividades y trabajamos de forma altruista. Hay un gran equilibrio entre personas jóvenes y mayores, y todos aportan: desde diseñar proyectos hasta vender entradas o poner carteles. Esa unión es nuestro mayor valor.
—¿Qué nos puedes adelantar del cartel de este otoño?
—Estamos muy satisfechos con la programación. El 27 de septiembre tendremos en la iglesia de Santa Bárbara la Novena Sinfonía de Beethoven con la Camerata Antonio Gala y el Coro de Ópera de Córdoba, con la soprano Lucía Tavira. El 4 de octubre será el turno del grupo Capacho en la Casa de la Cultura, casi con todo vendido. Y el 13 de diciembre, un concierto de Diana Navarro, que ha incluido a Peñarroya-Pueblonuevo en su gira nacional e internacional.
—¿Qué significa para ti la asociación después de tanto tiempo?
—Es parte de mi vida. Me ha dado mucho más de lo que yo le he dado. He aprendido de artistas, de compañeros, de amigos que me han acompañado en este camino. A la directiva solo puedo darle las gracias: nunca han dicho “no” a un proyecto y siempre han estado ahí, con ilusión y compromiso.
—Gracias, Ricardo, por compartir tu experiencia y tu pasión.
—Gracias a vosotros por el apoyo y por ayudar a dar visibilidad a nuestro trabajo.
Sergio Delgado





























0 comentarios