Como quien no quiere la cosa, la próxima semana, el domingo 13 de septiembre, será el último día de la Piscina Municipal de Peñarroya-Pueblonuevo.
He tenido el honor y el gusto de poder estar dos veranos consecutivos como taquillero de la piscina de mi pueblo. Un verano muy provechoso donde sacar muchas conclusiones.
Tener la suerte de conversar y entablar una bonita amistad con algunos vecinos y vecinas, por no decir la mayoría, empezando por mi compañero en la taquilla, David Arroyo.
Luego, encontrarme con gente sana y dispuesta a ayudarte, como el personal de mantenimiento y los socorristas, en especial con tres de ellos, a los cuales les he cogido mucho cariño: Alonso, Luis y mi gran descubrimiento este verano: Agustín.
Agustín Navas, un joven socorrista de Bélmez, al cual le deseo todo lo mejor para la semana que viene, cuando empieza la universidad en Córdoba. Seguro que será un gran profesional, como lo ha demostrado este verano como socorrista.
Después, sin desmerecer a los otros tres socorristas restantes: Patrick, Carlos y Cristina, que también han realizado su trabajo de forma encomiable.
Escribir también sobre el personal de mantenimiento, que ha estado haciendo su labor lo mejor que ha podido, y decir que se merece otra nueva oportunidad laboral cuando acabe en la piscina.
Gracias, Ángel Merino, Juani, Javi, Celestina, Flequi y Tamara, por tener la oportunidad de haberos conocido este verano.
Inculcarme valores desde pequeño, como respetar a niños y mayores, me ha llevado a conocer desde el verano pasado a Fran y, este verano, a Alberto. Son para mí el mejor ejemplo que les puedo aportar desde mi conocimiento infantil, porque yo también fui niño y fui muy feliz. Por eso, yo les intento transmitir esa felicidad, no solo a ellos dos, sino a cualquier niño o niña.
Dice una frase célebre anónima: «No busques momentos perfectos, haz que los momentos sean perfectos».
Y en esa búsqueda de esa perfección está por deciros que soy un privilegiado por rodearme de grandes personas. Personas cuya sinceridad y humanidad he podido percibir este año también en la piscina a través de los ojos de: Loli, Fran, Fran hijo, Zaida, Isa, Edu, los hijos de Isa, Alex de la Hue y su mujer, su hijo Alberto, los titos de Alberto, María, sus hijos Vega y Darío, los sobrinos de María, Mari, Eusebio, Ernesto, Ernesto Hijo, Ernesto Nieto, Álvaro, Mari, mujer de Ernesto Hijo, Tía Luisina, Yasmina, Marcos, Fabiola, Ana María, Rafael, Anabel y su marido Fran, María José, su marido Acisclo y sus hijos Borja y Patricia, Pedro Mellado junto a su mujer, hijos y nietos, Fernando Porras y su mujer, Aurelio, Isi y sus hijos, Miguel Díaz, su mujer Montserrat, Lili, Manuela, Manuel Gallego y su mujer, Carmen Julia, su marido Javier, hijos y nieto, Ana Belén, su hijo Carlos y su sobrino Martín, Luis «El Cartero» y su mujer, Azahara Moreno y su marido Raúl junto a su bebé y sus padres, Diego Ríos, el gran Guari y su mujer, Rafael Reseco y su mujer, Amador y su mujer, Cristina y su marido, Jara, Isabel y su hija Rosa, Isa y sus hijos, nietos y su hermano Alejandro, Aída y su madre Chelo, Ruth Hernández, Víctor Ríos, Carlota, Yago y su abuela, Lauro y su mujer Lourdes, Shaskia, Ernesto Mauriz, Carolina y sus hijos, Mari Ledesma y Paco Morales, y un largo etcétera de nombres que podría añadir en este artículo, pero a los que igualmente estoy eternamente agradecido por el trato recibido hacia mi persona.
Personas como Julio y Manuel Murillo Bernardino, vecinos a los que he conocido este verano, y conocer de cerca sus vidas, como sus subidas y bajadas emocionales, lo cual enriquece a la persona y te muestra tal y como eres a pesar de la tragedia, me han hecho reflexionar sobre que cuerpo y mente van unidos al trabajo físico y mental diario que hay que hacer para sentirnos bien. Así me han hecho reencontrarme conmigo mismo tras conocer este verano a Julio y Manuel.
Unos hombres sabios y cultos que han sabido vivir sus vidas a su manera, sin apearse de la realidad. Unos amigos que me llevo para toda la vida junto a Agustín y David.
Otra cosa: los mejores cafés me los he tomado y me han sentado de maravilla en el kiosco, en el cual están Satu, Manu y Raúl Márquez. Quizás la cosa no se ha dado como se esperaba, pero el mejor servicio y la amabilidad han hecho acto de presencia todos los días que he ido al kiosco. Y, cómo no, se han portado muy bien conmigo y me han cuidado cada domingo que me ha tocado estar en la taquilla con su plato de paella, elaborada por el cinturón negro en hacer paellas: Kiko Balsera.
Cuando te dan esa confianza otro año más para poder estar de nuevo en la taquilla, se me hace digno elogiar la figura, primero, de la Fundación Prode: Maite, Carmen, Juani y Jorge Cantero. Gracias por confiar en mí este verano también.
Y esas gracias se trasladan al Excmo. Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo, a través de los concejales María Jesús Carreto y José Alejandro Fernández, que han estado pendientes en todo momento de todos sus trabajadores.
Este año he tenido la suerte de tener a un gran encargado de la Piscina Municipal. Nombrar a Luis Viso, alias «Platini», es citar a toda una institución, no solo del Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo, sino del deporte local, comarcal y provincial.
Con Luis Viso me he entendido a las mil maravillas. No he tenido ningún problema con él. Al revés, nos ha resuelto los problemillas que han ido surgiendo este verano y siempre me he reído con sus ocurrencias.
El personal de Tesorería del Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo, con Miguel Ángel y Ana Luz a la cabeza, ha sabido darnos, junto a Eva María Rubio, todos los aportes y herramientas de nuestro día a día laboral y financiero, junto a Alba García, empleada de la caja del Banco Santander de nuestro municipio.
A partir del próximo 13 de septiembre se cerrará una etapa de mi vida. Han sido dos veranos maravillosos, pero se me abrirán nuevas oportunidades de conocer futuros empleos y prácticas donde conocer nuevas personas.
Con esto no quiero decir que vayamos a perder el contacto y que no vuelva a pisar la piscina, pero tengo en mente otros objetivos que, poco a poco, se irán convirtiendo en realidad.
Sin querer ser más pesado ni parecer pelota, porque todo me nace del corazón y mi labor como taquillero la he ejercido de la mejor manera posible, deciros:
«Muchas gracias a todos y a todas por estos dos veranos en los que he estado como taquillero de vuestra y nuestra Piscina Municipal de Peñarroya-Pueblonuevo, y que la vida os sea así de feliz como me va a mí».
Hasta pronto.
De vuestro taquillero,
Sergio Delgado Cintas
Este artículo emocional de MOTIVA-TÉ va dedicado a cada uno y una de quienes han visitado y han estado en la Piscina Municipal de Peñarroya-Pueblonuevo y a quienes, de la mejor de las maneras, he atendido.
HAN SIDO DOS VERANOS MARAVILLOSOS
MOTIVA-TÉ CON ESTOS DOS VERANOS QUE HAN SIDO PARA MÍ MARAVILLOSOS
Y TÚ, ¿ESTÁS MOTIVADO O MOTIVADA?
¿TE ENCUENTRAS MOTIVADO O MOTIVADA?
MOTIVA-TÉ CON ESTOS ARTÍCULOS SOBRE REFLEXIONES O PENSAMIENTOS EMOCIONALES PARA LOS LECTORES Y LECTORAS DE INFOGUADIATO
SERGIO DELGADO CINTAS





























Eres una persona maravillosa que no para de superarse.
Para todos ha sido un enorme placer tenerte como taquillero y algunos como es mi caso, llevarnos un amigo para toda la vida. Gracias Sergio.