En el último pleno celebrado en el Ayuntamiento de Espiel, desde nuestro grupo municipal tuvimos que abordar una cuestión tan sensible como sorprendente: la propuesta del alcalde para incrementar el salario de uno de sus concejales, que, con una jornada del 75%, pasaría a percibir más de 1.200 euros mensuales. Todo ello, cabe destacar, sin haberse aprobado aún los presupuestos municipales para el año 2025.
Desde nuestra bancada no nos limitamos a expresar nuestra disconformidad, sino que ofrecimos una alternativa de carácter ético: si tan urgente era mejorar las condiciones retributivas de sus concejales, podría comenzar por ajustarse el sueldo él mismo. Más aún cuando, al inicio de legislatura, afirmó públicamente que en su estanco ganaba bastante más que como alcalde. En ese sentido, también le propusimos con todo el respeto del mundo que considerara volver a compatibilizar ambas actividades si el desempeño público le resultaba tan poco rentable.
Lo cierto es que, tras nuestras intervenciones, conseguimos que esa subida salarial se paralizara, al menos, hasta la aprobación de los presupuestos. Una victoria parcial que, sin embargo, deja en evidencia las prioridades de este equipo de gobierno. No debe ser casualidad que mientras los proyectos clave para nuestro municipio se encuentran pendientes de financiación, la urgencia recaiga en los ingresos personales de quienes forman parte del gobierno local.
Pero eso no fue todo. En ese mismo pleno, llevábamos dos mociones importantes: una relativa a la grabación y publicación de los plenos para garantizar transparencia institucional, y otra para la creación del programa “Verano Joven”, una iniciativa que permitiría a nuestros jóvenes acceder a su primera experiencia laboral en tareas municipales durante el mes de julio o agosto.
Ambas fueron rechazadas. ¿El motivo? Que no se presentaron con la antelación de tres meses, requisito que, curiosamente, no pareció aplicarse a la propuesta de incremento salarial. Debe de ser que la transparencia y el empleo juvenil no cotizan tan alto como un buen complemento mensual.
Y mientras todo esto ocurría en el salón de plenos, el pasado sábado el alcalde de Espiel decidió no acudir a la concentración por la conversión en autovía de la N-432, celebrada en Berlanga. Un acto de enorme importancia para toda la comarca al que sí asistieron otros alcaldes y compañeros de su mismo partido. Una ausencia que habla por sí sola.
Desde nuestro grupo seguimos trabajando con rigor, constancia y sentido común. No nos mueve el interés personal ni el apego al sillón. Nos mueven Espiel, sus vecinos, y la convicción de que otro modo de hacer política es posible… incluso aunque no suba el sueldo.
PSOE Espiel





























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