Hoy en día es muy conocida la figura de “Boticaria García”, divulgadora científica en temas de farmacia y nutrición. Pero en Peñarroya Pueblonuevo, mucho antes de que existiera esa referencia mediática, ya había un boticario cercano, generoso y entregado a su pueblo: Lucio Cambrón Domínguez.
Su historia comenzó siendo apenas un adolescente. Con catorce años empezó a trabajar en la farmacia que se encontraba en el actual Bar Estanco Casas Blancas, entonces propiedad de Ángel Ruiz Peralbo. Años más tarde, la farmacia se trasladó a la avenida José Simón de Lillo, donde hoy la regenta Francisco Javier Pavón Jaraiz. Desde aquellos primeros pasos, Lucio destacó por su profesionalidad y responsabilidad, aun siendo menor de edad.
Hijo de una familia humilde y trabajadora, pertenece a la saga conocida cariñosamente como “los chinos”, muy respetada y querida en nuestro pueblo.
En 1977 tuvo que hacer una pausa en su labor para cumplir con el servicio militar en Fuerteventura, en filas de la Legión. Aquella experiencia de disciplina y rigor lo acompañaría siempre. Tras regresar en 1978, volvió a su farmacia, que se convirtió en su hogar y vocación.
A lo largo de los años, Lucio no solo atendió tras el mostrador, sino que también apoyó a su hija Verónica en el kiosco familiar, otro punto de encuentro para los vecinos. Siempre presente, siempre dispuesto a ayudar, se fue ganando el cariño de varias generaciones.
Junto a su esposa Montse formó una familia ejemplar con sus cuatro hijas —Verónica, Sonia, Naomi y Jennifer— y numerosos nietos, con quienes se le ve pasear con orgullo y ternura por las calles de Peñarroya. Como padre, abuelo y marido, ha sabido entregar lo mejor de sí mismo.
En mayo de 2021 llegó su merecida jubilación, cerrando una etapa que dejó huella. Durante décadas cuidó la salud de mayores y pequeños con cercanía, buen trato y una educación que le venía de cuna. Fue, además de boticario, un vecino respetado y un amigo para muchos.
Lucio Cambrón Domínguez representa lo que significa el compromiso, la fidelidad y la lealtad hacia un oficio y hacia un pueblo. Reconocer su labor es reconocer también el valor del esfuerzo bien hecho.
Desde Infoguadiato rendimos este homenaje literario a un hombre que ha mejorado la vida de sus vecinos a través de su profesión y de su humanidad.
No nos queda más que decirle:
Te queremos mucho, Lucio. ¡Gracias por existir!
Sergio Delgado Cintas




























No hay mejores para definir a mi tío q es único!! 😍