Descorchamos este champán francés en los labios del pecado, en esos besos donde la palabra superación se embarca en un viaje lujurioso hacia lo desconocido, con una fina capa de melancolía. Un antes y un después, entre marejadas de un “ni contigo ni sin ti”, con teléfonos ardiendo en la cocina y auxilios que vienen de dentro y de fuera.
En esta agonía, y en la fiesta del chivo, se dan a escondidas las buenas voluntades, los besos y ese “sí quiero” eterno y extenso, con cierto recelo, donde las palomas comen el pan del cesto en el que habitan las manolas.
Y ante estos versos sabineros y copleros, me complace presentar a nuestra homenajeada de hoy sábado: Amelia Núñez Benavente, “Meli”, una mujer fuerte, valiente y fiel a unos principios y valores que la hacen única.
Su trayectoria hostelera comenzó en Casa Amelia, en su querida Alcornocal (Fuente Obejuna), en el negocio familiar de sus padres. En 1992 se casaría con el amor de su vida, Isaac Sánchez, y juntos iniciaron un extenso currículum en la comarca del Guadiato. De su paso por varios negocios hosteleros, guardamos especial recuerdo de dos: La Cabaña y Mesón Las Tejas. En el primero, Meli e Isaac transformaron un rincón de la cuenca carbonífera en un lugar entrañable donde celebrar todo tipo de eventos, familiares y públicos. El segundo, más pequeño pero coqueto y familiar, conservaba ese sabor añejo, donde brillaba la cocina tradicional que ya había triunfado en La Cabaña.
A principios de los 2000, Meli trabajó en la ONCE. Era habitual verla en su moto, adaptada para su discapacidad, porque en 1991 había recibido un trasplante de riñón. De ahí le viene esa fortaleza y esas ganas de vivir que contagia.
Su mayor ilusión y fuerza es su hija Roxana Sánchez, de cabello rubio y ojos como rubí, que la impulsa a seguir viviendo por y para ella.
Actualmente sigue luchando con su enfermedad y discapacidad. Desde 2021 forma parte de la Asociación de Personas con Movilidad Reducida Adismor del Guadiato, donde desde el pasado 8 de junio ostenta el cargo de tesorera, elegida por unanimidad en asamblea. Todos sus compañeros la aprecian y valoran su entrega y atención en cada detalle.
Meli es mujer clásica, de las de toda la vida; alguien con quien siempre se puede contar. Todo un lujo tenerla como vecina y amiga. Rendirle este tributo es un placer, porque se lo merece: es un ejemplo a seguir.
Una mente privilegiada, un trocito de nuestra historia, una mujer que hace grande a nuestro municipio. Desde Infoguadiato y sus compañeros de Adismor, le damos las gracias por vivir y compartir bellos momentos con nosotros, y le reservamos siempre un rinconcito en nuestro corazón.
Como decía Walt Disney: “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieras estar mañana”.
Meli Núñez, toda una vida entregada a la superación, al esfuerzo y al trabajo.
Te queremos mucho, amiga y vecina. Te lo mereces.
SERGIO DELGADO CINTAS





























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