No valen palabras vacías y exentas de valor. Encima de la agonía está la egolatría. Idolatro todos los tipos de actos sociológicos donde triunfan la humanidad y la humildad.
El tiempo es dócil y, al paso de ese tiempo en el cual todo se detiene y se despoja de su cárcel emocional, me quedo con las palabras vívidas. Este domingo he terminado de leer una de las obras literarias de Eloy Moreno: DIFERENTE. Narración que cuenta la historia de una niña con ELA y un cáncer terminal en la cabeza. Con solo doce años le ha dado tiempo a madurar y a tener superpoderes. Una niña inteligente que supo que su vida iba a ser corta pero intensa. Sus visitas por las noches a los demás niños de la misma planta y otras superiores, así como a personas mayores en estado terminal, la hicieron ser una guerrera a pesar de flaquear sus fuerzas. Esta niña, llamada Luna —aunque su historia es de ficción—, puede ser tan real como la vida misma.
El cáncer infantil es tan terrible que nadie sabe de lo que habla… y baila el viento. El viento se hace llevar nuestros cuerpos, tan terrenales como mortales. A nadie he visto volver después de dejar este mundo. Los niños necesitan nuestro apoyo y cariño, así como adoptar medidas férreas para que se sientan a gusto.
Tras ver ayer la final de La Voz Kids y a nuestra paisana Triana, afirmo que no hay mejor premio para una niña que sentirse querida por su pueblo y notar el apoyo de los suyos. No soy yo muy dado a hablar de los demás, pero Triana merece un reconocimiento por parte de las instituciones municipales y del Ayuntamiento. Y, de paso, decirle desde esta columna emocional de MOTIVA-TÉ a Triana: «Que siga adelante con su sueño de cantar».
Y, dicho sea de paso: «Que baile el viento para todos los niños como Luna y Triana». La inocencia y la ternura de todos ellos son nuestro futuro más prometedor, muy a pesar del mundo que nos rodea. Por eso hay motivos como el de ellas dos para seguir soñando, pese a que la primera es pura ficción y la segunda es tan real como la vida misma.
A pesar de vivir muchas vidas y quemar muchas naves, siento que el viaje todavía no ha terminado para poder ver, con mis propios ojos, cómo Triana toca el cielo con sus manos. Enhorabuena, paisana; orgulloso de ser tu vecino. A Peñarroya-Pueblonuevo le pusieron Triana.
QUE BAILE EL VIENTO
MOTIVA-TÉ BAILANDO CON EL VIENTO
¿Y tú, estás motivado o motivada? ¿Te encuentras motivado o motivada? Motíva-te con estos artículos sobre reflexiones o pensamientos emocionales para los lectores y lectoras de Infoguadiato.
Sergio Delgado Cintas





























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