InfoGuadiato
Peñarroya-Pueblonuevo fue escenario de algo más que la presentación de un documental. Fue el altavoz de un malestar creciente. “Salud no Responde”, dirigido por Pablo Coca e impulsado por la Marea Blanca, no es solo una pieza audiovisual: es un golpe directo a la gestión sanitaria de la Junta de Andalucía.
Durante más de una hora, el film recorre Andalucía mostrando una realidad incómoda que muchos ciudadanos ya conocen de primera mano: listas de espera interminables, diagnósticos tardíos, falta de personal, servicios cerrados y profesionales al límite. Un sistema que, lejos de reforzarse, da síntomas claros de agotamiento.

Una denuncia sin maquillaje
El acto contó con la participación de José Antonio Bellido y Antonio Baena, miembros de la plataforma Marea Blanca, quienes trasladaron un mensaje claro y sin matices: la situación de la sanidad pública andaluza es crítica y está lejos del relato institucional.
El documental, explicaron, nace desde la experiencia directa de quienes sufren el sistema: pacientes, médicos y enfermeras. “No es la sanidad que nos venden, es la realidad”, insistieron, señalando directamente a la gestión del Gobierno andaluz.
Críticas también a la ausencia institucional
La moderadora del acto, Ana Crespo, no evitó señalar otro hecho significativo: la ausencia de representantes del equipo de gobierno municipal.
Crespo fue clara y directa al criticar esta falta de presencia, subrayando que no es aceptable escudarse en el argumento de que se trata de un movimiento politizado. “La Marea Blanca es un movimiento ciudadano y totalmente apolítico”, defendió, desmontando así uno de los argumentos habituales para justificar este tipo de ausencias.
Una ausencia que, lejos de ser anecdótica, refuerza la sensación de desconexión entre las instituciones y una problemática que afecta de lleno a la ciudadanía.

El abandono de los pueblos: donde el problema es más grave
Si hay un lugar donde este deterioro se siente con más crudeza es en comarcas como el Guadiato. Allí, la sanidad no solo se resiente: se convierte en una carrera de obstáculos.
Pacientes que esperan horas para una ambulancia. Traslados interminables hasta Córdoba. Urgencias colapsadas no por falta de voluntad de los profesionales, sino por falta de medios. Y, en muchos casos, la sensación de que la vida depende de tiempos que el sistema ya no puede garantizar.
“Nos estamos jugando la vida”, resumen desde el movimiento ciudadano.
El problema no es solo sanitario. Es estructural. Cuando fallan los servicios básicos, el territorio se vacía. Sin pediatras, sin atención cercana, sin garantías, las familias se marchan. Y con ellas, el futuro de los pueblos.
Más dinero a la privada, menos resultados
Uno de los puntos más duros de la crítica se centra en el modelo de gestión. Según denuncian desde la Marea Blanca, el aumento de conciertos con la sanidad privada no está resolviendo el problema.
Hablan de inversiones millonarias que no han logrado reducir de forma significativa las listas de espera, lo que pone en cuestión la eficacia de estas políticas. Mientras tanto, el sistema público continúa debilitándose.
No es falta de médicos, es falta de voluntad
Frente al discurso oficial, los testimonios apuntan a otro problema: los profesionales existen, pero se marchan.
Contratos precarios, falta de estabilidad y escasos incentivos para zonas alejadas están provocando una fuga constante de sanitarios. Una situación que, lejos de corregirse, se agrava año tras año.
“La solución existe, pero requiere voluntad política”, insistieron los participantes.
Un derecho que se tambalea
La sanidad pública no es un privilegio, es un derecho. Pero lo que refleja este documental —y lo que denuncian quienes lo han impulsado— es que ese derecho empieza a resquebrajarse.
La presentación en Peñarroya no fue solo un acto cultural. Fue una advertencia.
Porque cuando la sanidad falla, no hay excusas que valgan. Y el silencio —institucional o político— también forma parte del problema.
Y la pregunta que queda en el aire es incómoda:
¿hasta cuándo?





























Politizado?, no.. lo siguiente.
Mientras éstos dos grupos utilicen temas tan sensibles para sus propios beneficios, una gran mayoría de la ciudadanía se echa para atrás.
Si éstos dos grupos pusieran el mismo interés en presentar mociones para incentivar el tejido empresarial, búsqueda activa de empleo, búsqueda de soluciones para reparar el vaciado de la zona, etc. otro gallo cantaría.
De risa que critiquen la ausencia de otras formaciones, que esperan? que le rían sus gracias?
Dejen a los sindicatos que a través de la creación de una plataforma pro sanidad, activen a toda la población del Guadiato y den un paso atrás.
Las mareas sanitarias no tienen signo político; nacen de la ciudadanía que defiende un derecho básico como es la sanidad pública.
Lo que sí es cuestionable es la comodidad de quienes, como tú y como muchos otros, prefieren estar en un teatro en lugar de ejercer la representación institucional donde realmente se necesita. Porque representar a la ciudadanía no es un acto puntual, es una responsabilidad constante.
Cuando se elige la comodidad frente al compromiso, es normal que la gente perciba desconexión y se aleje.
Quizá si demostrasen más unión y menos partidismo, la afluencia de público sería aún mayor que la que han tenido. Es evidente que algo no de está haciendo bien cuando la respuesta ciudadana es tan escueta, siendo un problema el de la sanidad que nos incumbe a todos. Un poco de autocrítica que sirva para mejorar las cosas.
Criticar desde el sofá siempre es fácil. Lo difícil es implicarse de verdad, y ahí es donde muchos desaparecen.
Señalar a “los partidos” suena muy bien, pero mientras tanto tú estás haciendo exactamente lo mismo: nada más que opinar desde fuera. La movilización no se llena con comentarios, se llena con personas.
Si la sanidad te preocupa de verdad, empieza por dar ejemplo. Porque exigir sin moverse ni un paso no es crítica constructiva, es comodidad.
Y esa comodidad también es parte del problema.
pues a ti bien poco se te ve en ningun acto ehhh Predica con el ejemplo
El problema es la utilización partidaria y partidistas de problemas tan sensibles como este, y no lo digo yo, lo pone de manifiesto la afluencia a estás concentraciones.
Hombre tampoco estaría mal salir a la calle a preguntar a los ciudadanos-as sobre la opinión que tienen de la salud pública en nuestra zona ,no solo documentales que también Así tal vez la concienciación sobre este problema se vería aún mas claro ,todo suma y si es por nuestra salud mas
No coment