C.T.A. se enfrenta a los crímenes de lesa humanidad y al genocidio que el Gobierno israelí (elegido por el pueblo de Israel) está cometiendo contra la población indefensa de Palestina.
En 1948, Inglaterra y Estados Unidos, desde su política colonial e imperialista y salvaguardando los intereses internacionales del capitalismo, decidieron incrustar en territorio palestino un país artificial que aglutinara a los judíos.
Esa política de las élites, como era de esperar, ha implicado la expulsión del pueblo palestino de su territorio, sometiéndolo a duras represiones y asesinatos continuos durante décadas. Por ello, los grupos demonizados como “terroristas” por Estados Unidos y sus siervos de la Unión Europea han respondido como han podido a la violencia sistemática del ejército israelí.
En el Estado español, mientras en los televisores hemos visto cómo asesinaban a niños, mujeres y hombres; cómo los niños mueren de hambre; cómo bombardean una y otra vez a la población civil indefensa, hospitales, colegios, universidades, viviendas e infraestructuras básicas, la mayor parte de la población ha bostezado. En el mejor de los casos, se ha limitado a expresar una opinión contraria, como si esto no tuviera nada que ver con nosotros.
Han sido pequeños grupos activistas, contrarios al genocidio palestino perpetrado por Israel, quienes se han mantenido activos y movilizados durante los dos últimos años, al menos semanalmente, sembrando la semilla para que el pueblo del Estado español se levante contra la barbarie. La chispa ha sido la carrera ciclista, donde los órganos directivos del deporte español —fascistas donde los haya— han permitido promocionar la marca Israel, a pesar de los crímenes que se están cometiendo. La otra chispa ha sido la flotilla.
El Gobierno español se ha visto obligado a reaccionar y ha comenzado a dar pequeños pasos, empujado por la opinión pública, para intentar frenar el genocidio. El papel de los trabajadores italianos, franceses, estibadores, etc., con sus huelgas por este motivo, también ha sido importante.
Por fin, el Estado español se asoma a la protesta. Sin embargo, las instituciones capitalistas de la Unión Europea saben bien dónde se juegan sus intereses y, de forma velada, siguen prestando su apoyo al gobierno israelí desde su silencio cómplice.
Resulta curioso que los agentes sociales, que se alimentan del pesebre del régimen del 78 al dictado del capitalismo europeo, no hayan dicho ni “pío” al respecto. Solo cuando los sindicatos europeos convocaron huelgas y se realizaron movilizaciones masivas en el Estado español, decidieron convocar un paro de dos horas. Un paro que, en realidad, no están impulsando, sino negociando con las empresas para que a sus afiliados no se les detraiga el salario.
Pero hay que verlo todo. Y hay que recordar que Pepe Álvarez, secretario general de U.G.T., el 10 de octubre de 2023 se manifestó en Barcelona apoyando al gobierno de Israel. Es decir, es sionista. Y ahora pretende lavarse la cara con la sangre del pueblo palestino para no perder lo que ya ha perdido ante la clase trabajadora: la hipotética popularidad (mientras cobra más de 80.000 € al año por traicionar a la clase obrera).
Así que eso de “asomarse a la ventana y decir que el que quiera que me siga a la huelga” para legitimarse ante la clase trabajadora… va a ser que no.
C.T.A. ni convoca ni desconvoca: llama a sus afiliados y militantes a secundar la huelga, porque, al contrario que ellos, no vamos a actuar como esquiroles. Pero, por supuesto, no con ellos, porque ellos son traidores de la clase obrera, no solo sus secretarios generales, sino también empresa por empresa (salvo honrosas excepciones).
Por último, criticamos el papel repugnante de la derecha española, que no tiene dignidad, corazón ni razón humana alguna que avale el genocidio contra el pueblo palestino. No esperamos nada de ellos. Tienen pendientes 300.000 asesinatos cometidos durante la Guerra Civil contra la República española y 200.000 más en la posguerra. De partidos políticos nacidos de ministros franquistas no se puede esperar otra cosa que la atrocidad.
¡VIVA PALESTINA LIBRE! ¡VIVA LA RESISTENCIA PALESTINA!
PALESTINA Y LA HUMANIDAD VENCEREMOS.
SALUD, COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS.





























0 comentarios