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Joaquín Ángel Núñez, invidente y vecino de la aldea de Fuente Obejuna, denuncia que el nuevo sistema de traslado prolongó su viaje hasta Córdoba durante horas y le obligó a esperar después del tratamiento antes de poder regresar a su domicilio
El estreno del nuevo sistema de transporte sanitario para los pacientes de hemodiálisis está dejando las primeras situaciones especialmente difíciles en el norte de la provincia de Córdoba. Uno de los casos se ha producido en El Alcornocal, aldea perteneciente al término municipal de Fuente Obejuna, donde un paciente asegura haber permanecido cerca de doce horas fuera de su domicilio para poder recibir su tratamiento en Córdoba capital.
Se trata de Joaquín Ángel Núñez, de 48 años, paciente renal desde hace décadas e invidente, cuyo testimonio ha sido recogido por El Día de Córdoba. Según relata, salió de su domicilio a las 10:30 horas y no regresó hasta cerca de las 22:00.
El caso se produce en los primeros días de funcionamiento del nuevo sistema de transporte sanitario programado para los pacientes que reciben hemodiálisis, después de dejar de utilizarse el servicio de taxi con el que se realizaban estos desplazamientos.
Una ruta por varios municipios antes de llegar a Córdoba
Según el relato de Joaquín Ángel Núñez, la ambulancia que lo recogió había iniciado anteriormente su recorrido en Hinojosa del Duque, alrededor de las 9:30 horas.
El vehículo fue recogiendo pacientes en distintos puntos del norte de la provincia. Tras pasar por Valsequillo y El Alcornocal, continuó por Peñarroya-Pueblonuevo, Belmez y Villanueva del Rey antes de dirigirse hacia Córdoba.
En total viajaban ocho pacientes, según su testimonio.
Joaquín Ángel calcula que un desplazamiento desde su aldea hasta Córdoba que en vehículo particular puede realizarse aproximadamente en poco más de una hora terminó convirtiéndose en un trayecto de alrededor de tres horas debido a la ruta de recogida.
La llegada a Córdoba se produjo sobre las 13:30 horas. Una vez allí, el vehículo tuvo que distribuir a los pacientes entre los diferentes centros donde reciben sus respectivos tratamientos.
Hora y media esperando después de la diálisis
Joaquín Ángel recibe tratamiento en el centro Perpetuo Socorro, en Ciudad Jardín. Según explica, terminó la sesión aproximadamente a las 18:30 horas.
Sin embargo, su regreso no comenzó inmediatamente.
El paciente asegura que tuvo que permanecer alrededor de una hora y media esperando la llegada de la ambulancia que debía recogerlo junto al resto de compañeros.
Esta espera adquiere especial relevancia en su caso debido a que Joaquín Ángel es invidente. Durante ese tiempo permaneció sentado aguardando el transporte de regreso.
Finalmente llegó a su domicilio en El Alcornocal cerca de las 22:00 horas. Según su relato, cuando él bajó del vehículo todavía quedaba por trasladar a otro paciente hasta Valsequillo.
De siete horas a prácticamente doce
La diferencia con el sistema anterior es considerable según la experiencia relatada por este vecino de Fuente Obejuna.
Antes del cambio, Joaquín Ángel salía aproximadamente a las 14:00 horas de su domicilio en taxi. Comenzaba la diálisis sobre las 15:30, finalizaba alrededor de las 20:00 y aproximadamente a las 21:15 estaba nuevamente en El Alcornocal.
El nuevo sistema hizo que en esta primera jornada saliera a las 10:30 y regresara cerca de las 22:00.
La situación se repite tres veces cada semana, ya que necesita recibir hemodiálisis los lunes, miércoles y viernes.
Núñez lleva 34 años sometiéndose a este tratamiento y asegura que durante todo ese tiempo había utilizado el anterior sistema de taxi sin haber tenido problemas.
El paciente también señala las dificultades relacionadas con la alimentación durante una jornada tan prolongada. Explica que desayunó antes de salir de casa y no volvió a realizar una comida hasta su regreso por la noche. Tras la diálisis recibió un bocadillo, pero señala que los pacientes renales deben seguir unas pautas alimentarias específicas.
«Me siento indefenso»
La dureza de la experiencia ha llevado al paciente a reclamar una revisión del funcionamiento del nuevo sistema.
«Yo me siento indefenso», asegura en declaraciones recogidas por El Día de Córdoba.
Núñez cuestiona especialmente cuánto tiempo pueden permanecer los pacientes realizando las rutas en los vehículos y las esperas que deben soportar después de varias horas de tratamiento.
La situación resulta especialmente delicada después de una sesión de hemodiálisis, cuando algunos pacientes pueden encontrarse físicamente debilitados.
En el caso de Joaquín Ángel existe además otra circunstancia personal: vive con su madre, de 92 años, que permaneció sola durante prácticamente toda la jornada mientras esperaba su regreso.
Las advertencias llegaron antes de la puesta en marcha
La situación conocida ahora se produce después de que organizaciones profesionales hubieran mostrado preocupación por las consecuencias que podía tener la implantación del nuevo transporte sanitario.
El Sindicato de Enfermería SATSE Córdoba advirtió antes de su puesta en funcionamiento de que el cambio podía incrementar los tiempos de desplazamiento y espera de pacientes especialmente vulnerables.
El sindicato reclamó que el bienestar de los enfermos fuera prioritario durante la implantación del nuevo sistema y alertó también de las posibles repercusiones para la organización de las unidades de Diálisis.
Los primeros días de funcionamiento servirán ahora para comprobar si las prolongadas rutas y esperas registradas inicialmente responden únicamente al periodo de adaptación del servicio o si será necesario modificar la organización y aumentar los medios destinados al transporte.
Para pacientes como Joaquín Ángel Núñez, que deben desplazarse desde pequeñas poblaciones del norte de la provincia hasta Córdoba tres veces por semana, la cuestión fundamental es que acudir a una sesión de hemodiálisis no termine convirtiéndose en una jornada de prácticamente doce horas fuera de casa.





























Empatizo totalmente pero en este caso. Y denuncia desde aquí este recorte por parte de la Junta de Andalucía.
Si en otras provincias no hacía así que volvieran a los taxis las otras .
Quitarlos en Córdoba (conociendo el tema como lo conozco ) me parece una barbaridad.
Maravilloso con los niños de piel de mariposa.
Pero horrible tratamiento hacia las personas que tienen que desplazarse a hacerse diálisis tres veces por semana, algunos por toda su vida.
Otra opción hubiera sido acercar la diálisis a estos enfermos.
Llevarla a los Sarhe.(No sé si se escribe así).