Es curioso cuánta belleza esconde la vida: esos infinitos recovecos donde el hombre y la mujer dejan su huella perdurable. Lo eterno, sin duda, existe para quienes descubren el verdadero misterio de la vida, lo estudian con detalle y lo comparten con los demás a través de la palabra.
Bajo la tinta, Ángel Calle Sánchez ha sabido plasmar vivencias, recuerdos y pensamientos, siempre acompañado de esa constelación de estrellas que forman su familia y sus amigos.
Hoy, miércoles, rendimos un merecido tributo a nuestro amigo, vecino y compañero Ángel Calle Sánchez, un peñarriblense inquieto y curioso, fiel a sus raíces y enamorado de todo lo que le rodea. Un hombre sabio, generoso y de buenas voluntades, que ha sabido ganarse una legión de amigos y el cariño profundo de su familia.
Siempre dispuesto a ayudar, Ángel está allí donde se le necesita. Es una persona viva, con una mente despierta y un caudal inagotable de ideas que refleja en cada conversación y cada gesto.
Nació en un rincón entrañable de Peñarroya-Pueblonuevo el 15 de febrero de 1963, hijo de Armando Ángel Calle Cejas y Paquita Sánchez Lozano. Desde niño mostró esa mezcla de curiosidad y nobleza que lo acompañaría toda su vida. Hermano de Francisco y María Esther, creció respirando el aire de su pueblo, al que jamás quiso abandonar pese a las oportunidades que la vida le ofreció lejos de casa.
El amor por su tierra y su familia fue siempre su brújula. Luchador incansable, trabajó en todo lo que se le presentó, aunque su auténtica vocación fueron las Artes Gráficas, donde alcanzó gran maestría.
A los 17 años conoció a quien sería su compañera de vida, Pepi Pérez Villar. Juntos construyeron un hogar lleno de cariño y respeto, y fueron bendecidos con dos hijos: Diana y Ángel. Su amor se extendió también a Jorge Medina Jiménez y Lydia Sedano Martín, a quienes considera como propios. Y la vida quiso premiarlo con el nacimiento de su nieto Fabio, la nueva luz de su alma.
Amigo fiel y generoso, Ángel ha sido el alma de reuniones, viajes y risas compartidas. Ha dejado huella en los corazones de quienes lo acompañaron por Alemania, Bélgica, Portugal o cualquier rincón de España.
Su espíritu solidario lo llevó a colaborar con asociaciones como Proyecto Hombre y el Club Deportivo Promoción Atlética del Guadiato, siempre dispuesto a tender la mano a quien lo necesitara.
Además, ha sido colaborador fiel del Periódico de Peñarroya-Pueblonuevo desde sus inicios, aportando su talento, su visión y su compromiso con la información local y la cultura de su tierra.
Su mente inquieta también lo condujo por caminos sorprendentes: apasionado de la Ufología, ha investigado y colaborado con expertos como J. J. Benítez, aportando datos y testimonios sobre avistamientos en el emblemático Peñón de Peñarroya.
Así es Ángel Calle Sánchez: un hombre noble, curioso, trabajador, amigo leal y padre ejemplar. Un vecino querido y una buena persona.
Ha hecho de su vida un homenaje diario al amor, la amistad y la curiosidad por los misterios del mundo.
Su buen hacer le ha permitido recoger los frutos de su generosa trayectoria: ha sido esa mano que ayuda a levantarse, ese oído dispuesto a escuchar y esa voz que da buenos consejos. Siempre del lado del otro, atento a lo que sucede en su pueblo y comarca, ha transformado la vida de su familia y amigos con su manera de ser.
No es un vecino más, Ángel. Es el compañero fiel, el colaborador constante con Infoguadiato y El Periódico de Peñarroya-Pueblonuevo – Valle del Guadiato, medios que hoy quieren agradecerle sus extraordinarias y magníficas aportaciones.
Gracias a personas como él, este periódico —familiar y cercano— cobra sentido.
Antes de concluir, recordemos las palabras del astrónomo y divulgador Carl Sagan:
“La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida.”
Mientras tanto, personas como Ángel Calle seguirán estudiando los misterios que suceden aquí, en nuestra tierra, y más allá de las estrellas.
Porque estamos seguros de que existe vida más allá… y que también allí hay personas fabulosas y buenas como nuestro amigo, vecino y compañero Ángel.
Gracias por todo.
Te queremos mucho.
Te lo mereces, compañero.
Sergio Delgado Cintas






























Gracias amigos, de corazón
Es un muchachote grande de corazón, abnegación, trabajo y más cosas, le mires por donde le mires. ¡Ah! y un padrazo como la copa de un pino.
Y lo digo yo que nunca me equivoco.
Un fuerte abrazo y nos vemos 😘🙋♂️