Buenas tardes, Hugo Suescum. Hacemos público y oficial, a través de esta entrevista-reportaje, tu reciente fichaje por el Pozoblanco C.D., equipo de la Tercera RFEF. Queremos conocer de primera mano tu testimonio y que nos expliques el recorrido que te llevó desde tu desvinculación de la cantera del Villarreal hasta tu llegada al club pozoalbense.
—¿Cómo sucedió todo hasta fichar por el Pozoblanco C.D.? ¿Qué le vas a aportar al club? ¿Era tu deseo?
—Muy buenas, encantado de hacer esta entrevista contigo. Empecé la temporada en el Villarreal, haciendo la pretemporada con el equipo. Sin embargo, por distintos motivos, tuve que rescindir mi contrato porque me salió una oferta mejor en Hungría, en Primera División. Para ello necesitaba unos papeles —los derechos federativos— de los equipos por los que había jugado en fútbol once, pero el Córdoba fue el único club que no me los concedió.
Las negociaciones se rompieron y, desde el primer momento, el Pozoblanco mostró interés, sobre todo su entrenador, Alberto. Entre mi padre, mi representante y mi familia decidimos que era la mejor opción. Estoy muy orgulloso de poder defender su escudo y sus colores esta temporada.
Intentaré aportar sacrificio, pasión y trabajo, que es lo que me caracteriza. Habrá días mejores y peores, pero siempre daré el máximo.
Mi deseo inicial era poder firmar por el equipo húngaro, pero, una vez roto aquello, mi meta es volver a disfrutar del fútbol cuanto antes.
—¿Cómo has vivido todo este proceso?
—Fue un golpe muy duro. Al principio lo pasé mal, pero mi familia ha estado a mi lado en todo momento, apoyándome día y noche. Físicamente no me afectó tanto, porque cuando algo no sale bien me refugio en el entrenamiento, pero sí me afectó anímicamente. Hoy estoy mucho mejor, y se lo debo a ellos.
—¿Has necesitado ayuda psicológica tras lo del equipo húngaro?
—No he necesitado acudir a un psicólogo, pero el apoyo de mi familia ha sido esencial. Mi madre me repetía cada día: “No pasa nada, tú puedes con esto”. Mi padre me acompañó en todo el proceso y ahora tengo la suerte de poder convivir con mi hermano, algo que no había podido hacer en cinco años. Eso me da fuerzas para levantarme cada día con una sonrisa.
—¿Qué te suscita ahora mismo el Córdoba C.F.?
—Es el club de mi ciudad y lo he defendido siempre con orgullo. No voy a hablar mal del Córdoba porque no soy una persona rencorosa, aunque sí me hubiese gustado que las cosas se hicieran de otra forma. Me duele que me cortaran la carrera por motivos económicos. Aun así, siempre defenderé a mi ciudad, y más sabiendo que mi hermano juega allí.
—Tu padre, Neftalí Suescum, fue futbolista profesional. ¿Qué consejos te ha dado en estos momentos tan difíciles?
—Él siempre me dice que todo pasa por algo. Si se cierra una puerta, se abrirá una ventana. También ha pasado por momentos complicados y sabe que, al final, se sale de todo. En el fútbol y en la vida hay que ser fuerte mentalmente y confiar en que lo mejor está por venir.
—Tu familia es tu pilar. ¿Qué les dirías?
—Que son todo para mí. Son las personas que más quiero y sin ellos no habría salido adelante. Les debo todo lo que soy.
—¿Qué sueños te quedan por cumplir en el mundo del fútbol?
—El mismo que tengo desde niño: poder vivir de este deporte. Sé que es difícil, que pocos lo consiguen, pero sigo teniendo la misma pasión de siempre.
—En Villarreal dejas muchos recuerdos. ¿Qué compañeros y amigos has dejado allí?
—Muchísimos. No solo compañeros, también entrenadores, tutores, personal de residencia, limpiadoras… Gente maravillosa que me ha aportado mucho más allá del fútbol. Me quedo con todos ellos en el corazón.
—Actualmente cursas estudios universitarios. ¿Qué grado estás haciendo?
—Estoy estudiando Ciencias de la Actividad Física y del Deporte junto con Nutrición Deportiva, una doble carrera de cinco años. Para mí los estudios son tan importantes como el fútbol: el fútbol puede acabarse, pero la formación queda para toda la vida.
—Eres muy joven, pero ¿Qué consejo darías a los chicos que sueñan con llegar lejos en el fútbol?
—Yo no considero que haya llegado alto todavía, soy un chico más. Pero si tengo que dar un consejo sería que trabajen y luchen por lo que quieren. La constancia, la disciplina y el esfuerzo son la clave, en el fútbol y en la vida.
—Muchas gracias, Hugo, por esta entrevista exclusiva para InfoGuadiato. Ha sido un lujo conocer tu historia y tu ejemplo de superación. Te deseamos lo mejor.
—Muchísimas gracias, Sergio, el placer ha sido mío.
Sergio Delgado






























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