En términos futbolísticos se denomina “trencilla” al árbitro, la persona que, con normas y reglas en la mano, imparte justicia a los veintidós jugadores que persiguen el balón con el objetivo de marcar gol.
Para los peñarriblenses, un gran referente en el mundo del arbitraje ha sido Víctor José Esquinas Torres, colegiado que llegó a lo más alto, permaneciendo veintitrés temporadas en la Primera División de la Liga española, desde 1987-88 hasta 2005-06. Su trayectoria demostró que desde nuestro pueblo también se puede alcanzar la élite.
Hoy, esa misma ilusión se refleja en un joven que empieza a dar sus primeros pasos en el arbitraje: Carlos García Romero, un chico de tan solo doce años que sueña con llegar a la Liga de las Estrellas, la actual Liga EA Sports.
El pasado 31 de enero debutó oficialmente como árbitro en categoría alevín, en el Valle de los Pedroches, en un partido entre Belalcázar y Pozoblanco que terminó 13-1. Aquel fue el primero de muchos encuentros que dirigió durante la temporada, siempre con las mismas ganas e ilusión.
Su compromiso y esfuerzo le llevaron a superar, el 3 de septiembre, el examen de árbitros asistentes. Poco después debutó en Tercera Provincial Senior, en un amistoso entre CD Añora y CD La Descarga de Pozoblanco. Una experiencia que confirma que su ascenso será constante.
De Carlos se destacan sus dotes de inteligencia para aprender rápido todo lo relacionado con el arbitraje, su capacidad para impartir justicia con imparcialidad y la honradez que transmite en el campo. Todo ello nos permite augurarle un futuro prometedor.
A su lado siempre están sus padres, José María Romero y Lourdes García, que le apoyan no solo en el arbitraje sino también en sus estudios, tan necesarios para completar la formación de cualquier persona que aspire a llegar alto.
La suerte que le deseamos a Carlos es también la nuestra, porque su ejemplo engrandece a todo el pueblo. La grandeza de Peñarroya-Pueblonuevo está en sus vecinos, en las personas que, como él, muestran madurez a pesar de su corta edad y nos recuerdan que los sueños no son imposibles si se persiguen con esfuerzo y constancia.
Querido Carlos: gracias por enseñarnos que con ilusión y sacrificio se puede llegar muy lejos. Eres un referente para los tuyos y un orgullo para tu pueblo.
SERGIO DELGADO CINTAS






























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