Después de unas fiestas tan largas y entrañables como la Navidad, este miércoles regresamos a la rutina y a la normalidad. Como ya es bien sabido, esta sección continuará —siempre que sea posible— rindiendo homenaje a nuestros vecinos y vecinas de Peñarroya-Pueblonuevo, personas anónimas pero imprescindibles, a las que admiramos por su forma de estar en la vida.
Para hoy teníamos claro el nombre. Nuestro tributo va dedicado a un joven que ha sabido ganarse, sin estridencias ni protagonismos, el cariño y el respeto de todo un pueblo. Un muchacho con valores firmes, con educación y con una manera de ser que deja huella. La persona idónea para ocupar este espacio de reconocimiento.
Hoy sale a escena la figura de Carlos Herrera Rodríguez, y lo hace para ser engrandecida, porque se lo merece. Desde bien pequeño aprendió lo esencial: la educación, la ternura y el compromiso de ser buen hijo, buen amigo y buen vecino. Todo ello nace de un hogar humilde y trabajador, el formado por Galo Herrera y Aurora Rodríguez, padres ejemplares que trajeron al mundo a Javier, a Daniel y al más pequeño, al que hoy homenajeamos. Una familia donde los valores no se pregonan, se practican; donde el silencio y el trabajo constante han construido una herencia moral incalculable que Carlos porta con naturalidad y orgullo.
Carlos es un vecino querido por todos. Lleva más de una década trabajando en la empresa de distribución de bebidas Javier Orozco Murillo, y no hay quien tenga una mala palabra hacia él. Compañero leal, trabajador constante y persona cercana, ha sabido hacerse un hueco entre clientes, hosteleros y comerciantes. Gracias a su esfuerzo profesional ha vivido experiencias especiales, como asistir al palco del Mutua Madrid Open o disfrutar desde el Santiago Bernabéu del equipo de sus amores, el Real Madrid.
Cada fin de semana no se pierde ningún partido del Peñarroya-Pueblonuevo C.F., ya sea en el Casas Blancas o fuera de casa, donde además aprovecha para ver jugar a su cuñado, Miguel Ángel Durán, mostrando siempre un apoyo firme y constante al deporte local.
Pero Carlos no se define solo por su trabajo. El deporte ocupa un lugar importante en su vida. Runner empedernido, es habitual verlo correr por las calles y caminos de nuestro entorno, participando en numerosas carreras populares y medias maratones, siempre con constancia y espíritu de superación.
Junto a su pareja de toda la vida, Marta Durán López, forma un tándem sólido y cómplice. Ambos comparten viajes, experiencias y sueños, recorriendo la península y otros rincones del viejo continente, con la mirada puesta en futuros destinos más lejanos, exóticos y tropicales, que algún día llegarán.
La fe también es una parte esencial de su identidad. Carlos es hermano y costalero de diversas hermandades de la Parroquia de El Salvador y San Luis Beltrán, en el distrito de Peñarroya, y ha tenido el honor de portar a hombros a la Esperanza de Córdoba, viviendo la Semana Santa desde dentro, con respeto y entrega.
Hay también anécdotas que hablan de su versatilidad y cercanía. Pocos saben que Carlos lleva en los genes la peluquería y que, siguiendo los pasos de su madre, hizo sus pinitos como peluquero, cortando el pelo a amigos y conocidos, siempre dispuesto a echar una mano.
Su trato es exquisito, tanto con su familia de sangre como con la política. No hay doblez en él. Es cariñoso, educado y siempre abierto a la conversación. Y no lo decimos solo desde Infoguadiato; lo dirá cualquiera que lo conozca y lea estas líneas. A pesar de su juventud, Carlos se ha ganado este reconocimiento por ser una persona que da mucho sin esperar nada a cambio.
Este es uno de esos homenajes que se escriben con orgullo. Admiramos su trayectoria vital y celebramos su forma de ser. Le deseamos que siga siendo el mismo, que no cambie nunca y que continúe siendo ejemplo de buena gente, de caballerosidad y de humanidad.
Un hombre amable, de los que hacen más fácil la vida a los demás simplemente siendo como son.
“Cuando puedas elegir entre tener la razón o ser amable, elige ser amable.”
— R. J. Palacio
Y si de amabilidad, bondad y nobleza se trata, Carlos Herrera Rodríguez ha batido todos los récords.
Gracias, amigo, por ser como eres y por tener un corazón tan grande.
Te queremos mucho.
Te lo mereces.
SERGIO DELGADO CINTAS






























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