En la película El paciente inglés, Juliette Binoche interpreta a una enfermera que atiende con entrega y ternura a un paciente herido, papel que le valió reconocimiento mundial y que visibilizó la importancia de la profesión enfermera. Hoy, desde nuestra tierra, queremos rendir un merecido tributo a una mujer que encarna esos mismos valores en la vida real: Carmen Rosa Moreno Serrano, natural de Hornachuelos (Córdoba), pero con arraigo en Peñarroya Pueblonuevo desde hace casi tres décadas.
La trayectoria de Carmen Rosa en el ámbito sanitario no puede separarse de su compromiso social. Su vida ha girado siempre en torno al cuidado de los demás, a la lucha por los derechos y la igualdad de las mujeres, y a la defensa de las causas justas. Ha trabajado incontables horas de guardia, entregando esfuerzo y dedicación, pero también cercanía y empatía, lo que la ha convertido en un referente para generaciones de vecinos y vecinas. Niños, jóvenes y mayores han recibido de ella consejos sobre hábitos saludables, educación en valores y, sobre todo, un trato humano y respetuoso.
Casada desde el año 2001 con Manuel Nogales, su familia es para ella un pilar fundamental. Sus hijos y nietos ocupan un lugar central en su vida, y con ellos ha sabido transmitir cariño, respeto y la enseñanza más importante: que el mejor camino es ser buena gente. En Peñarroya Pueblonuevo es bien sabido que la familia Nogales Moreno representa ese ejemplo de bondad y sencillez, valores que Carmen Rosa ha reforzado con su propia vida.
La profesión sanitaria, que tantas veces exige sacrificios y comprensión, nunca la ha apartado de sus ideales. Al contrario: ha sabido separar lo personal de lo laboral, manteniéndose firme, coherente y comprometida. Además de su labor en la salud física, ha educado a través de la alimentación y el ejercicio, y ha mostrado la importancia de cuidar también la memoria y la dignidad. Desde la Asociación de Memoria Democrática del Valle del Guadiato, en la que participa desde su fundación, ha impulsado proyectos para la rehabilitación y exhumación de paisanos desaparecidos y asesinados durante la Guerra Civil Española. Un trabajo silencioso, pero de un enorme valor humano.
Hoy, en la plenitud de su vida, Carmen Rosa puede mirar atrás con la satisfacción de haber recorrido un camino ascendente, lleno de esfuerzo, progreso y reconocimiento. Sus inicios no fueron fáciles: adaptarse a un lugar nuevo nunca lo es. Pero Peñarroya Pueblonuevo supo reconocer pronto el esfuerzo, la entrega y la profesionalidad de esta mujer que, con humildad y constancia, se ganó un lugar en los corazones de todos.
El tiempo ha pasado, pero ella ha sabido mantenerse firme, cercana y amable, sin perder nunca la educación necesaria para atender a cada paciente con eficacia y humanidad. Por eso hoy podemos decir que Carmen Rosa Moreno Serrano es ya parte de nuestra historia colectiva, un ejemplo de profesionalidad y vida personal discreta y austera, donde el amor y la familia han sido siempre su raíz y la fuente de toda felicidad.
Es un honor escribir sobre esta gran persona y enorme profesional. Un reconocimiento que no se limita a su carrera, sino también a su calidad humana, a su capacidad de enseñar con el ejemplo, y a su forma de dejar huella en todos los que hemos tenido la suerte de conocerla.
Te queremos mucho, vecina y amiga. Te lo mereces, Carmen Rosa.
SERGIO DELGADO CINTAS






























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