Como bien sabemos, a algunas personas se les instala el miedo sin avisar, sin preaviso alguno. El miedo entra en esas vidas de forma silenciosa, certera, y se queda. Quienes dicen no sentirlo quizá nunca pasaron por un trauma, o tal vez su mente aún no ha tenido que enfrentarse a determinadas ausencias. Porque el miedo no siempre es pánico ni temor visible; existe también el miedo emocional.
Un miedo que habla en voz alta y, al mismo tiempo, se esconde en la penumbra de un jardín mental que acaba haciendo estragos. Ese vacío emocional aparece cuando personas importantes se van, cuando dejan huella, cuando el hueco que dejan resulta difícil de rellenar. Un miedo existencial que nace al pensar que, en algún momento, estaremos solos. Me incluyo. El miedo a no volver a compartir momentos mágicos con quienes nos hicieron sentir especiales es, en definitiva, un túnel en el que cuesta encontrar la luz.
Pero, ¿Cómo hablarle al miedo emocional?
Al miedo emocional hay que mirarlo de frente y hablarle de tú a tú. No desde el enfrentamiento, sino desde la comprensión. Apoyarse en herramientas, en terapias conductuales, en la empatía que entiende el corazón. Porque siempre habrá personas como tú, e incluso personas que lo pasan peor.
Mientras exista el contacto humano —una conversación, un gesto, un abrazo— el miedo se vuelve más llevadero. Hablar con otras personas, distintas a ti, ayuda a que ese miedo emocional sea más pasajero cuando regresamos a casa y nos encontramos a solas entre las cuatro paredes que esconden nuestra fragilidad.
No hay nada que temer. Ya lo decía Víctor Hugo: “La melancolía es la felicidad de estar triste”. Y en ese estallido extraño donde las alegrías naufragan y se convierten en penas, debemos seguir peleando para salvar nuestro día a día y envolverlo de buenos momentos.
Para ello, recomiendo escuchar el disco Cositas Buenas de Paco de Lucía. Una obra maestra que marcó la guitarra flamenca contemporánea, con colaboraciones de Alejandro Sanz, Diego el Cigala y Tomasito, y con el rescate de la voz eterna de Camarón de la Isla. Música que acompaña, abriga y ayuda a paliar el hastío y ese frío mental que a veces se instala en nuestras cabezas durante el invierno.
La vida da muchas vueltas, y el miedo emocional se entromete para impedir que avances. Por eso hay que persistir, cuidar la mente y escuchar lo que nos dice en cada momento sobre qué decisión es mejor para nuestro bienestar.
El Capitán Trueno se vestirá de fiesta esta Nochevieja para convertirla en una tormenta perfecta. Que lo que diga tu miedo emocional quede a un lado. Aférrate a tus energías, a tus fuerzas, para encarar este 2026 con sonrisas renovadas y el impulso necesario para comenzar un mes de enero que se anuncia emocionante.
Tú vales mucho. No permitas que el miedo emocional se apodere de ti. Háblale. Siéntate con él. Conversa sin miedo. Que tus ganas siempre venzan a esos pequeños bichillos que rondan tu mente y que tienen nombre propio: miedo emocional.
No hay mejor despedida de año que este ejercicio de MOTIVA-TÉ, dejando atrás el miedo y abrazando la esperanza emocional, para convertirte en un auténtico gladiador o gladiadora de la vida.
Feliz Nochevieja.
Feliz Año 2026.
Motiva-té: combatiendo tus miedos emocionales para cerrar el año.
Y tú, ¿estás motivado o motivada?
¿Te sientes preparado o preparada para seguir adelante?
Motívate con estos artículos de reflexión y pensamiento emocional, escritos para los lectores y lectoras de Infoguadiato.
Sergio Delgado Cintas






























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