InfoGuadiato
La reciente inauguración del nuevo Punto de Encuentro Familiar (PEF) en Pozoblanco, anunciada por la Junta de Andalucía como una apuesta por “acercar servicios al medio rural”, ha sido recibida con escepticismo y malestar en la comarca del Guadiato. Lejos de representar un avance, esta decisión ejemplifica la desconexión entre las promesas institucionales y las necesidades reales del territorio.
El nuevo PEF, que debe facilitar el cumplimiento de resoluciones judiciales en casos de conflictos familiares, está pensado para ofrecer apoyo a menores y progenitores en situaciones de violencia de género, maltrato u otros entornos vulnerables. Una herramienta útil, sí, pero mal ubicada si se pretende beneficiar a toda la zona norte de la provincia de Córdoba.
Una solución que genera más problemas
Para los vecinos de Peñarroya-Pueblonuevo y el resto del Valle del Guadiato, acceder a este servicio implica desplazamientos de más de 50 kilómetros hasta Pozoblanco, sin transporte público que conecte los municipios del Guadiato con los Pedroches. Esto no solo encarece el acceso al servicio, sino que lo convierte en una opción inviable para muchas familias, precisamente las que más necesitan este tipo de apoyos.
La despoblación se combate acercando recursos, no alejándolos. El discurso oficial afirma que este nuevo punto “fija población al territorio”, pero en la práctica la aleja de los servicios esenciales, alimentando la frustración de quienes ven cómo los Pedroches concentran infraestructuras a costa del Guadiato.
Palabras huecas y decisiones unilaterales
La reciente visita del consejero de Justicia, José Antonio Nieto Ballesteros, en marzo, dejó clara la tónica: diagnósticos correctos, pero soluciones vagas o pospuestas. La puesta en marcha de este servicio en Pozoblanco se ha hecho sin atender a la lógica geográfica ni al déficit de comunicaciones del Guadiato, una comarca históricamente olvidada.
Frases como “tú haces las presentaciones y yo suelto el rollo”, dirigidas por el consejero a la alcaldesa de Peñarroya-Pueblonuevo, revelan una actitud poco respetuosa hacia el territorio y sus representantes. Mientras tanto, la comarca sigue esperando compromisos reales, presupuestos específicos y medidas concretas que se traduzcan en empleo, vivienda y calidad de vida.
Lo que necesita el Guadiato
El Guadiato no pide privilegios. Pide equidad, coordinación institucional y que se escuche a quienes viven y trabajan en el territorio. La creación de un PEF en Pozoblanco puede ser una buena noticia para los Pedroches, pero no puede presentarse como un avance para toda la zona norte cuando deja fuera de juego a una comarca entera.
La recentralización de servicios en zonas alejadas solo refuerza la idea de que las decisiones se toman desde arriba sin un conocimiento real del terreno. El Guadiato necesita hechos, no más discursos.
Foto: Raquel López, delegada de Justicia, presidió en Peñarroya una reunión con jueces y letrados de los partidos judiciales de Peñarroya-Pueblonuevo y Pozoblanco sin participación de representantes municipales.





























Son los representantes locales y comarcales los que deben de iniciar una mesa de diálogo para exponer la problemática de todo este asunto.