Don Gustavo
La calle Puerto y sus alrededores: entre el abandono y la pasividad del Ayuntamiento

Dicen que en Peñarroya hay calles, pero a veces uno duda si no son más bien circuitos de obstáculos para coches todoterreno. La calle Puerto y sus alrededores son buen ejemplo: baches dignos de rally, aceras que parecen campo de minas y un vecindario que, en vez de pasear, sobrevive al recorrido como si estuviera en una gymkana municipal.

Los vecinos, pobres ingenuos, siguen esperando novedades. Y lo único “nuevo” que les llega es que la biblioteca pública abrirá menos días: dos mañanas y tres tardes. Un lujo, vamos. Porque ya se sabe, leer es peligroso y mejor mantener a la gente poco tiempo entre libros, no sea que descubran lo que pasa en su pueblo.
La alcaldesa, siempre presta a la excusa fácil, ha dicho que esto es por culpa de los contratos que terminan. Claro, como si la planificación fuese ciencia ficción. Pero mientras tanto, los servicios públicos se caen a pedazos: cementerios robados, Don Gustavo se dio una vuelta por el cementerio de los protestantes —no el de los franceses, sino el de los protestantes—. Allí, en sus adentros, un árbol centenario extiende su sombra sobre una tumba antigua. Para llegar a ese rincón hay que atravesar un pasadizo estrecho, casi en ruinas, cerrado por una puerta de hierro con rejas, por donde a veces se cuelan personas y personajes en busca de historias… o de otras cosas menos nobles, instalaciones hechas un desastre, mucha suciedad, denuncias vecinales apiladas en algún cajón… y los de arriba, tan tranquilos, posando para la foto.
Uno se pregunta: ¿de verdad esto es un gobierno o un club de aficionados al escapismo? Porque lo único que hacen bien es desaparecer cuando toca dar la cara.
Este viejo rebelde no tiene dudas: la única vacuna contra tanta desvergüenza es la manifestación, la denuncia y el sonrojo público. Que tiemblen, porque al final la gente acaba cansándose de tragarse ruedas de molino.
Mientras tanto, sigamos esquivando baches y agradeciendo al Ayuntamiento su última aportación cultural: reducir la cultura. Todo un arte.
Hoy, lunes 29 de septiembre, sigue la incertidumbre sobre el programa de feria de Peñarroya 2025, que debería comenzar el próximo 7 de octubre, festividad de Nuestra Señora del Rosario, patrona del municipio. ¿Con cuántos fallos y negligencias más nos sorprenderá este equipo de gobierno? Porque si algo hacen bien, es convertir la improvisación en tradición.





























Lamentablel
Peor imposble, si nos atenemos a lo escrito
Hay dos clases de dolor en este mundo ,el dolor que duele y el dolor que altera.El dolor es inevitable ,el sufrimiento es opcional. Así nos va
¿Os habéis fijado en el nuevo estacionamiento para personas con movilidad reducida instalado el el parque del mono al lado de los contenedores??? Pues eso que peligroso es para bajar una persona con movilidad reducida de su automóvil pero mas aún lo es para quien le pueda acompañar Entre la señal de tráfico y el arbolito no se puede bajar del vehículo. Pero seguimos cumpliendo compromisos concluye.la noticia de la pag.web del Excmo.