Hay personas que hacen del compromiso una forma de vida. No necesitan alzar la voz ni ocupar grandes titulares; les basta con estar, con servir y con caminar siempre del lado de los suyos. Así es Andrés Rebollo Paredes, un hombre cuya trayectoria vital ha estado marcada por la devoción, la entrega y el amor profundo a su pueblo.
Hijo de Valentín Rebollo y Juliana Paredes, Andrés creció en el seno de una familia unida y de sólidos valores, que también compartió con su hermana María Araceli. Una familia tradicional, cohesionada, de esas que dejan huella y a la que Andrés siempre recuerda con cariño y orgullo.
A comienzos de los años ochenta contrajo matrimonio con Ana Águeda Solomando, con quien ha construido una vida basada en el respeto, la fe y la constancia. De ese matrimonio nacieron sus hijas, Lidia y Ana, y con el paso del tiempo llegaron sus nietos Hugo, Candela y Maribel, que hoy colman su vida de alegría y dan continuidad a una historia familiar tejida durante más de cuatro décadas.
Su vida laboral transcurrió en nuestro pueblo, trabajando en los talleres de Fan de la Citroën hasta su jubilación. Pero si hay un ámbito en el que Andrés ha dejado una huella profunda es en el fútbol local. Fue jugador, técnico y directivo del Peñarroya-Pueblonuevo C.F., viviendo el deporte no solo como competición, sino como escuela de valores y amistad. De esa etapa nacieron lazos para toda la vida con jugadores y leyendas del club como Chencho (que en paz descanse), Conde, Monarca, Andrés, Calvete, Caballero, Lozano, Molina o Palomo, con quienes aún hoy comparte charlas, partidos y vida social en el estadio Casas Blancas y por las calles del pueblo.
La Semana Santa ocupa también un lugar muy especial en su corazón. Devoto de la Virgen de la Amargura y del Cristo del Amor, ha participado activamente durante muchos años, viviendo la fe desde el compromiso silencioso, la constancia y el respeto por las tradiciones.
Hombre hogareño, familiar y cercano, Andrés ha sabido mantener siempre una sonrisa y un buen humor que hablan de una vida plena, vivida sin estridencias, sin hacer daño a nadie y con la satisfacción de haber sido fiel a sus principios. Su forma de ser demuestra que la felicidad muchas veces está en la sencillez, en el servicio y en la coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace.
Hoy no rendimos homenaje solo a una buena persona, sino a una vida de trabajo silencioso, de valores firmes y de compromiso con el bien común. Andrés Rebollo Paredes representa a esos vecinos que sostienen un pueblo desde la tolerancia, la humildad y la amistad, lejos del egoísmo y de la envidia.
Atendiendo al sentir popular de sus paisanos, desde Infoguadiato queremos sumarnos a este reconocimiento público a un vecino al que su pueblo aprecia y del que se siente orgulloso.
Como decía Frank Sinatra:
“Para tener éxito hay que tener amigos; pero para mantener el éxito hay que tener muchos amigos.”
Y Andrés puede decir, sin duda, que ha cosechado muchos a lo largo de su vida.
Gracias, Andrés, por ser como eres.
Por querer a tu pueblo.
Por no cambiar nunca.
Te queremos mucho, amigo.
Te lo mereces.
Sergio Delgado Cintas





























0 comentarios