Eugenio Sánchez era un reputado hombre de finanzas, de esos que manejan los ahorros de quienes arriesgan todo por la ambición de ganar más dinero.
Totalmente integrado en la City, acudía puntualmente a su puesto de trabajo y se había convertido en un auténtico erudito de la bolsa de Wall Street.
Frecuentaba lugares lujosos de Nueva York como el Upper East Side, el distrito más acomodado de Manhattan. También disfrutaba paseando por el Soho o visitando las exclusivas tiendas de la Quinta Avenida.
Llevaba una vida meteórica y exitosa. Mientras tanto, su mujer y sus dos hijos vivían en Madrid, incapaces de adaptarse al estilo de vida neoyorquino y a ese «sueño americano» que Eugenio parecía estar cumpliendo.
Al ver que su relación familiar se tensaba, y sin querer perder lo más importante, tomó una decisión valiente: renunciar a sus grandes proyectos y ambiciones para regresar con los suyos. Pasó de ser cabeza de león en el parqué estadounidense a aceptar ser cola de ratón en su país, pero con la certeza de recuperar la estabilidad y la felicidad junto a su familia.
Así, volvió a España para ocupar un modesto puesto en una entidad bancaria del norte. El sueldo era mucho más bajo que el que ganaba en suelo estadounidense, pero esta vez apostaba todo a la verdadera riqueza: la felicidad familiar.
Sus compañeros de Estados Unidos nunca entendieron su decisión. Sin embargo, para él fue la mejor elección de su vida.
Moraleja: no todo es dinero, dinero y más dinero. A veces, la verdadera felicidad está en la familia, por encima de cualquier remuneración económica.
Eugenio Sánchez tomó una decisión de genio y de coherencia. Con este artículo, que forma parte de la columna MOTIVA-TÉ, busca transmitir esa reflexión para que tú también encuentres motivación en la búsqueda de tu propia felicidad.
ÉRASE UNA VEZ… UN HOMBRE INCOMPRENDIDO
MOTIVA-TÉ con este artículo de reflexiones y pensamientos emocionales.
¿Y tú, te motivas?
¿Estás motivado?
MOTIVA-TÉ con Infoguadiato, un artículo emocional para nuestros lectores y lectoras.
Sergio Delgado Cintas





























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