Me encuentro en un complejo momento, dispuesto a darle la última calada a mi esquizofrénico mundo. Ese mundo donde, a veces, la realidad compulsiva e imaginaria se ve alterada; donde todo se detiene y el tiempo parece congelarse al lado de un café y un apreciado cigarro.
El azar y el patético baile de gansos intentan disuadir a las mentes más frágiles. Mentes a las que pretenden invadir con doctrinas y normas impuestas, de manera alevosa, sin educación ni respeto. Son los mismos que niegan la palabra a quien quiere defenderse de una difamación.
Sigo bebiendo mi café y dando lentas caladas a mi cigarro.
Por cierto… ¿fumas?
Con lo caro que está el tabaco, ¡y lo caras que resultan acciones tan simples como pedir perdón o decir un “te quiero”! Tan abusivos son esos precios que impone el ser humano para vender amor, cuando un gesto tan sencillo como un abrazo de cariño es tan necesario como las ganas de comer.
Espero que aceptes mi invitación: este cigarro que te ofrezco no es de nicotina, sino de realidad. Una visión distinta, un prisma diferente, una manera esotérica de ser un soldado más en el ejército de las mentes vulnerables, que encuentran en la escritura la adrenalina necesaria para seguir vivos.
¿A que sienta bien este cigarro emocional?
Calada a calada, este artículo no está hecho de tabaco, sino de emociones naturales: la alegría, la esperanza, la fuerza para tu día a día. Fúmatelo a mi salud, porque es un cigarro con dosis curativas.
M’EXPRESO… PERO UNA COSA TE VOY A DECIR: ¿FUMAS?
Y TÚ, ¿TE EXPRESAS?
¿A QUÉ ESPERAS PARA LEER ESTA NUEVA CÁPSULA EMOCIONAL EN EXCLUSIVA PARA LOS LECTORES Y LECTORAS DE INFOGUADIATO?
Sergio Delgado Cintas





























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