De cara a esta primavera que acaba de comenzar, tenemos el placer de entrevistar, en nuestra sección Gente de Aquí…, a un joven recientemente doctorado e investigador en Física y Matemáticas.
Con él conversaremos sobre su trayectoria académica y profesional, que acaba de iniciar hace muy poco, y que sin duda servirá de ejemplo para muchos jóvenes que sueñan con dedicarse a la física y a las matemáticas, como nuestro invitado de este mes de abril.
Buenas tardes, Álvaro Tejero Moyano. Es un placer que nos concedas esta entrevista para Infoguadiato y El Periódico de Peñarroya-Pueblonuevo, Valle del Guadiato, a pesar de tu apretada agenda. La primera pregunta, Álvaro, es casi obligada: ¿naciste con un libro en la mano?
Buenas tardes, Sergio. El placer es todo mío.
Pues podría decir que prácticamente sí. Fuera donde fuese con mis padres, siempre tenía un libro, cómic o revista conmigo, siendo una costumbre que todavía conservo. Ahora lo suelo llevar en digital: directamente leo en el teléfono algún artículo o publicación online. He de decir que no soy de leer novelas al uso; nunca me han atraído demasiado.
Comenzaste tus estudios en el CEIP Bilingüe San José de Calasanz, siendo parte de la última promoción de Don Mateo Díaz Ríos. ¿Cómo fue formarte junto a este emblemático profesor de primaria?
Fue mi maestro durante cuatro años, desde tercero hasta sexto de primaria. Don Mateo era excepcional, y es algo que tanto mis compañeros como yo seguro que podemos afirmar. No solo destacaba por la forma de dar clase, sino también por todo lo que nos enseñaba.
Posteriormente pasaste al IES Alto Guadiato, donde comenzó a despertarse tu interés por la Física y las Matemáticas gracias a profesores como Félix Vigara, Pepe Calderón y Nuria Ventura, siendo el primero de ellos tu principal mentor. ¿Qué destacarías de cada uno de ellos? Y si tuvieras que elegir, ¿con qué aprendizaje te quedas de tu paso por el IES Alto Guadiato?
Es muy complicado resumirlo en pocas palabras. Son de los mejores profesores que han pasado por aquí y es difícil que alguien siquiera les haga sombra.
Félix tenía, y tiene, una verdadera pasión por el conocimiento. Es algo asombroso, y en cierta manera me veía reflejado en él. Ambos nos retroalimentamos: puedo pasar una hora hablando con él y no me doy cuenta. A ver si poco a poco consigo que aprenda mecánica cuántica.
Pepe es la clarividencia y el orden. Es raro ver hoy en día algún profesor de matemáticas en secundaria que se pare a explicar bien la teoría y sea ordenado a la hora de resolver problemas. Lo fácil es mandar una batería de cuentas, que luego todas se hacen igual o directamente las hace un ordenador, en lugar de explicar y pararse primero los fundamentos.
De Nuria destaco su humanidad. Sus clases de religión eran de las mejores de la semana, especialmente en los últimos cursos. Eran de las pocas en las que uno podía aprender algo para la vida no académica.
Si tuviera que elegir algo, recuerdo unos días en Bachillerato en los que Félix nos dio acceso libre a mí y a un amigo para jugar en el laboratorio. Aún hay por allí un osciloscopio en una caja que no hemos conseguido hacer funcionar.
En esa etapa ya tenías claro que querías dedicarte a la física teórica. Para quienes no estamos tan familiarizados: ¿en qué consiste exactamente la Física Teórica?
La física estudia la naturaleza e intenta dar respuesta a por qué las cosas pasan como pasan. En la parte teórica formulamos modelos matemáticos para describir esos sucesos.
Piensa, por ejemplo, en una piedra que cae. Vemos que, a medida que desciende, va aumentando su velocidad. En este caso se propone que debe existir una fuerza de atracción de la Tierra hacia la piedra que tira de ella. Entonces construimos un modelo matemático, calculamos la velocidad con la que llegaría al suelo y comparamos ese resultado con el experimento para ver si el modelo describe bien la realidad. Este mismo proceso puede aplicarse prácticamente a cualquier fenómeno que se te ocurra, desde el movimiento de los objetos hasta la naturaleza de la luz o la física más fundamental.
Una de las grandes virtudes de una buena teoría es que permite hacer predicciones, siendo especialmente impresionantes las que ocurren en la física de partículas. En ciertos casos se sabía que algunas partículas debían existir porque la matemática de los modelos así lo indicaba. El ejemplo más conocido es el del bosón de Higgs, que se predijo en los años sesenta y no se observó experimentalmente hasta 2012.
Así pues, respondiendo a tu pregunta, la física teórica trata de entender cómo funciona la naturaleza a nivel fundamental utilizando las matemáticas como lenguaje.
Más adelante llegas a la Universidad de Córdoba, un entorno donde, aunque la física teórica no es predominante, sí se trabaja de manera rigurosa. ¿Cómo fueron tus primeros años cursando el grado en Física? ¿Siempre has mantenido esa inquietud constante por el conocimiento?
Siempre, y cada vez más. Al final, en la universidad encuentras a gente con afinidades y gustos parecidos, por eso suelo decir que fueron los años más estimulantes de mi vida académica. Pasábamos los días comentando cosas que habíamos leído o visto, discutiendo en la pizarra y bebiendo (mucho) café. Lo que más valoro de la universidad son esos momentos; no teníamos muchas más preocupaciones.
Durante los dos últimos años te orientaste más hacia las matemáticas, buscando una formación más teórica. En ese periodo estudiaste fundamentos matemáticos de la física, como la geometría diferencial o la relatividad matemática. Además, fuiste alumno colaborador del Departamento de Matemáticas y obtuviste una beca de colaboración en tu último curso junto al profesor Rafael Rubio. ¿En qué consistió tu trabajo de fin de grado? ¿Cómo fue tu experiencia con profesores y compañeros en la universidad?
Durante esos dos años finales estudié bastante geometría, sí. Si uno quiere entender bien la física más profunda, es algo necesario, sea cual sea el campo.
Mi trabajo final trató sobre la causalidad en variedades de Lorentz, que son el marco matemático que utiliza la relatividad general para describir el espaciotiempo. Esta teoría estudia qué eventos del universo pueden influirse entre sí y cuáles no. Analizar esta estructura permite entender mejor cómo se organizan las relaciones de causa y efecto en el universo y qué propiedades debe tener un espaciotiempo físicamente razonable.
En general, la relación con los profesores en la UCO es muy buena. Al ser una universidad pequeña, el trato suele ser más cercano que en otras. Aunque a nivel investigador no haya mucha variedad, la docencia de las asignaturas básicas era excelente. Con algunos profesores comparto una relación más cercana, pues compartimos aficiones y además me han ayudado bastante en los últimos tiempos.
Posteriormente continuaste con tu formación investigadora y realizaste el doctorado en Granada, con una breve etapa de vuelta en Córdoba. ¿En qué se centró tu tesis doctoral y cuáles han sido tus principales líneas de investigación?
En Granada cambié de tema, hacia la termodinámica cuántica. La termodinámica es la parte de la física que estudia los sistemas como un todo, sin importar sus constituyentes. Con ello podemos ver cómo interaccionan de forma global con su entorno, especialmente cómo intercambian energía. Esto nos ha permitido construir motores de combustión, por ejemplo.
La cuestión es que hoy en día somos técnicamente capaces de manipular átomos y sistemas verdaderamente pequeños, donde los efectos del mundo microscópico hay que tenerlos en cuenta. Por tanto, es necesario introducir una descripción cuántica además de la termodinámica y ver cómo se combinan.
Así, mi investigación se centra en estudiar cómo las definiciones de trabajo o calor del mundo macroscópico pueden adaptarse al mundo microscópico, y si pueden diseñarse procesos termodinámicos cuánticos que permitan la extracción de trabajo. Si logramos entender esto a nivel fundamental, las aplicaciones a computación y tecnologías cuánticas pueden ser enormes.
Aún tengo varias cuestiones pendientes en este tema, pero últimamente estoy abriéndome a otras líneas, siempre relacionadas con el campo. En mi último artículo hemos propuesto una reformulación geométrica de la termodinámica desde un punto de vista matemático, trabajo que he realizado junto con un amigo y colega de la UCO.
También has publicado varios artículos de divulgación científica. ¿Podrías explicarnos de qué tratan y a qué público van dirigidos?
La divulgación suele estar relacionada con los artículos que hemos publicado: una versión más accesible para el público general. Creo que es una cierta obligación de todos los científicos intentar hacer divulgación de los conceptos técnicos que trabajamos. No solo para el público general, sino también para gente de otros campos que no sea especialista. En Peñarroya hemos organizado ya tres ciclos de conferencias científicas y espero que podamos seguir haciendo más en el futuro.

Actualmente resides en Córdoba. ¿En qué proyectos estás trabajando en estos momentos?
Estoy barajando varias opciones. Mi pareja también terminó su tesis el año pasado y hemos decidido volver a Córdoba. Es prácticamente imposible tener una vida “normal” si quieres dedicarte a la carrera académica habitual, así que imagina dos personas en la misma situación.
Concatenas contratos postdoctorales aquí y allí y, si tienes suerte, consigues algún contrato o beca que te permita regresar. Con la duración de esos contratos no te da tiempo prácticamente a nada, especialmente con el funcionamiento del sistema científico actual (“publica o perece”), donde se exige la publicación de un gran volumen de trabajos. La investigación básica necesita tiempo, y este modelo acaba resintiéndola. No es extraño que llevemos décadas sin avances comparables a los grandes hitos de la física fundamental del siglo XX, más allá de algún destello puntual. En cambio, en el terreno aplicado sí se han visto progresos más claros, especialmente en el desarrollo de tecnologías cuánticas.
A todo ello se suma que, cuando te planteas volver (si tienes la posibilidad), los procesos de selección y el funcionamiento interno en muchas universidades son, a menudo, opacos. Toda esta situación termina desmotivando a cualquiera. Estando solo quizá te lo puedes plantear, sobre todo si cuentas con unas mínimas garantías de volver en buenas condiciones. Para muestra, los cinco mejores de mi promoción somos ya doctores. Entre este año y el pasado acabamos todos el doctorado. Bien, ninguno va a seguir por este camino.
Este año hay oposición para profesor de secundaria de física y me presentaré. Es un buen trabajo, la docencia me gusta y tendré tiempo para seguir investigando. Guardo buena relación con la gente de Córdoba y Granada, por lo que no tendría problema en continuar colaborando con ellos, manteniendo acceso a laboratorios y trabajando conjuntamente. Además, podría hacerlo sin presión, investigando en lo que realmente me apetezca.
Con algunos colegas de Córdoba queremos darle un impulso a la física teórica y hemos pensado en crear un aula o grupo dedicado al tema, para organizar seminarios, cursos y charlas. También me gustaría empezar a subir clases o cursos completos de física avanzada a internet. Creo que hay un nicho importante ahí.
Mirando al futuro: ¿hasta dónde aspira llegar Álvaro Tejero Moyano en el ámbito de la investigación?
Quiero tocar otros campos y extender mis colaboraciones, no me gustaría encasillarme en una sola línea. Desde hace años tengo la espina de no haber hecho algo relacionado con gravedad cuántica, así que podría ser interesante explorar en esa dirección. El formalismo geométrico de la termodinámica que hemos desarrollado es otra cuestión que está prácticamente sin explorar. Ahora tengo muchas ideas que se me han quedado en el tintero durante estos años.
Por último, ojalá el profesor Schuller suba algún día el curso de teoría cuántica de campos que nos debe. Sería todo un logro convencerlo. Recomiendo sus lecciones a todo aquel que quiera adentrarse en la física matemática, están disponibles en YouTube.
Por último, sabemos que tu familia es un pilar fundamental en tu vida: tus padres, tu hermana y tu pareja. Después de tantas horas de esfuerzo y dedicación, ¿qué te gustaría decirles?
Muchas gracias por aguantarme. Concretamente a mi madre, ya iré sacando los libros poco a poco de casa.
Muchas gracias, Álvaro. A través de esta entrevista hemos podido conocer mejor tu trayectoria y sentimos un profundo orgullo de contar con un peñarriblense como tú, que representa el talento y el esfuerzo en el ámbito de la física y las matemáticas.
Te deseamos lo mejor en tu camino, porque tus logros también serán motivo de orgullo para todos nosotros.
Sergio Delgado Cintas/InfoGuadiato





























Hola Alvaro:
NO dejes la investigación, no!
Es preciosa cuando se tiene vocación y capacidad. Es tu caso. No te cierres puertas y lucha por lo que de verdad te guste.
No es fácil no, pero, ¿ que es fácil?
Es preciosa y divertida.
Muy buena entrevista, grande el Schuller
A ver si puedes montar otras conferencias, ojala te den todo el apoyo necesario desde las autoridades
Un chaval brillante, siempre lo ha demostrado
Hay esperanza en los jovenes del pueblo, no solo carreras por el llano y el vial