Hubo un tiempo en el cual no encontraba sentido a la vida. Después de muchos brebajes y tropiezos, con esos duelos al sol como testigo.
Hoy, entre el desconcierto y la desesperación, me da por pensar que no hay mejor cura contra el egoísmo que la receta de la humildad.
Siento el hálito de los vértices secuenciales de los paganos actos divinos del pueblo. Con la sangre derramada y el yugo y las flechas que atraviesan mi sien.
En los albores de los algoritmos y en la derrama entre la oferta y la demanda están las imprecisiones por conseguir lo que un día perseguimos: nuestra identidad.
La receta del humanismo y de lo existencial está aquí, en el ahora. Y usando el comodín de nuestro fiel público, apuesto a que sí: todo al caballo ganador.
Aunque nos cueste la vida en ello. Aunque las luces sigan encendidas. Aunque el cuarto nunca acabe de menguar. Ahí estará el tiempo para que sane y cure mis heridas.
La vida está hecha para el disfrute, no para el dolor y la tristeza. Como se suele decir, el hábito no hace al monje. Pero a veces nos encerramos en nosotros mismos y no encontramos las respuestas a nuestras preguntas.
En un acto marginal y despectivo, siendo un acosador acosado, encontré la receta adecuada para pasar de ser una persona triste y solitaria a ser una persona feliz y abierta al mundo.
Con la mente activa y el corazón encendido, ahora entiendo mucho mejor, después de seguir numerosas y diversas recetas, que no hay cosa más bonita que aprender y entender que la vida nunca te quita, sino que siempre te da.
Y estoy seguro de que, después de probar la receta de la humildad, me quedo de lo más satisfecho de ser la persona que soy hoy en día, no reprochándome nada ni exigiéndome nada.
Simplemente me echo en cara algunas veces no ser feliz de lo afortunado que soy.
Esta receta también es para ti, querido lector y lectora.
Estoy seguro de que, después de leerla, seguirás y elaborarás esta receta que con tanto mimo y cariño seguro que le pondrás, tanto como le he puesto yo a la hora de hacerla.
¡Todo tuyo o tuya!
LA RECETA
MOTÍVATE CON ESTA RECETA EMOCIONAL ESCRITA DESDE LO MÁS PROFUNDO DEL CORAZÓN
Y TÚ, ¿ESTÁS MOTIVADO O MOTIVADA?
¿TE ENCUENTRAS MOTIVADO O MOTIVADA?
MOTÍVATE CON ESTOS ARTÍCULOS SOBRE REFLEXIONES Y PENSAMIENTOS EMOCIONALES PARA LOS LECTORES Y LECTORAS DE INFOGUADIATO
SERGIO DELGADO CINTAS





























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