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La Residencia de Mayores Santa Bárbara de Peñarroya-Pueblonuevo celebró este lunes el Día Internacional del Flamenco con una jornada llena de música, baile y participación, que convirtió un día cualquiera en una fiesta cargada de tradición y sentimiento. El centro quiso agradecer “de corazón” a todas las personas que se sumaron para aportar su arte y su cariño a los residentes, logrando un ambiente cercano y luminoso.
El acto contó con la colaboración de Eva y Nicolás, representantes de la Peña Flamenca y Literaria, quienes aportaron su experiencia y su conocimiento del arte flamenco. También participaron Diana Calle y su madre Pepi Pérez, que deleitó al público tocando las castañuelas, aportando un toque auténtico y muy apreciado por los mayores.
La celebración continuó con la participación del equipo del centro. Los terapeutas Rafa e Irene sorprendieron bailando sevillanas, demostrando que el flamenco también es una herramienta de conexión y bienestar dentro de su trabajo diario. A ellos se sumó Marisol, que interpretó los tangos «Pensando en ti» y «Lunares», tema popularizado por Kiki Morente. Su actuación tuvo un valor especial, ya que Marisol se encuentra en proceso de formación en la Escuela Municipal de Música y Danza de Peñarroya-Pueblonuevo, donde aprende de la mano del profesor Emilio J. Cervelló.
Durante la jornada, se dedicó un momento a poner en valor la labor de esta escuela municipal, resaltando la importancia de contar en el propio municipio con un espacio formativo de calidad para el aprendizaje de la música y la danza. Los profesionales destacaron su papel en la difusión de la cultura y en la creación de oportunidades para que jóvenes y adultos puedan acercarse al flamenco y otras disciplinas.
El evento cerró entre aplausos, sonrisas y emoción, recordando que el flamenco —reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad— sigue siendo una expresión viva, capaz de unir generaciones y de iluminar la vida cotidiana de quienes participan en él. Un lunes que comenzó “cualquiera”, pero que terminó lleno de arte, ritmo y sentimiento en la residencia Santa Bárbara.






























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