Lo ocurrido el pasado 28 de marzo no fue un fallo puntual. Fue, directamente, una muestra más del abandono que sufre Peñarroya-Pueblonuevo en materia de transporte público.
En vísperas del Domingo de Ramos, en uno de los momentos de mayor movimiento del año, la única empresa que “presta” servicio decidió operar con lo mínimo: dos autobuses hacia Córdoba. Dos. Una decisión que no es solo cuestionable, es irresponsable.
El primer autobús, a las 8:15, salió prácticamente lleno desde el origen. En apenas dos paradas quedó completo. ¿El resultado? Vecinos en Espiel, con maletas y billetes de tren en la mano, se quedaron tirados. Literalmente tirados. Vacaciones perdidas, conexiones rotas y ninguna solución.
El conductor, que no tiene culpa de la pésima planificación, tuvo que aguantar las protestas y llamar a la empresa para pedir refuerzos. Refuerzos que, como era de esperar, no llegaron a tiempo. Porque aquí no falló un imprevisto: falló la previsión más básica.
Y la cadena de despropósitos continuó. Paradas como El Vacar o Villaharta fueron ignoradas. Directamente. ¿Para qué parar si no hay plazas? Esa parece ser la lógica.
Ya en Córdoba, el panorama no mejora: desinformación, ausencia total de señalización y respuestas impropias a los usuarios. Un servicio que no solo falla en lo esencial —transportar personas—, sino también en lo mínimo: informar y atender.
Pero lo más preocupante es que el problema no terminó ahí.
El Jueves Santo por la tarde, doce personas que regresaban de viaje se quedaron tiradas en la estación. Doce. Personas que venían con la seguridad de llegar a sus pueblos y que, sin alternativa, tuvieron que asumir un nuevo problema: buscar soluciones por su cuenta o, directamente, quedarse sin poder llegar.
No es una anécdota. Es la confirmación de un patrón.
Y lo peor es que lo que viene ahora no invita al optimismo. El regreso de estas fiestas apunta al mismo escenario: más viajeros afectados, más gastos imprevistos y, sobre todo, una pérdida total de confianza en el servicio.
Mientras tanto, los conductores siguen dando la cara en situaciones que no dependen de ellos, soportando la tensión de vecinos y conocidos, en un contexto que los coloca en una posición injusta y comprometida.
A esa presión se suma un factor que no se puede ignorar: estas situaciones generan nerviosismo, tensión y pérdida de concentración al volante. Y eso, en un servicio de transporte público, no es un detalle menor. Es un riesgo evidente que puede derivar en incidentes o accidentes de tráfico. Porque cuando falla la organización, no solo se perjudica al viajero: también se pone en juego la seguridad.
Todo esto ocurre ante la pasividad de quienes deberían estar vigilando y exigiendo un servicio digno.
Porque aquí hay una pregunta que ya no se puede esquivar:
¿hasta cuándo se va a permitir este servicio claramente insuficiente?
Hablar de transporte público en estas condiciones es casi un sarcasmo. En zonas como esta, desplazarse a un hospital como el de Pozoblanco roza lo imposible. La alternativa, muchas veces, no es elegir otro medio: es no poder ir.
Esto no va de una queja puntual. Va de dignidad. Y lo que se está ofreciendo, sencillamente, no es digno.
José M. Hierro





























Sin ánimo de ofender, pero es que esto no es nuevo, así llevamos ya años con esos dos buses nada más. A lo mejor se han dado cuenta ahora porque algún conocido ha querido coger el bus ese día, pero para aquellas personas que lo utilizan más a menudo es su día a día.
Y por supuesto que los conductores son los que menos culpa tienen, ya quisieran ellos que hubiesen más viajes pero tanto tiempo de dejadez, voluntad de arreglar y desconocimiento por parte de nuestros políticos es lo que tiene.
Eso sí un día LGTBERSTUVXYZ … que no falte, pero el que no tenga bus para trasladarse no es importante.
A ver si empiezan realmente a pelear por algo importante para el pueblo y no por «tu me dijiste…» Y «tú más»…
Santi si quieres sacar tu homofobia y mas taras que tengas a lucir sácalas en tu p… casa. pero en la calle te comportas cívicamente. Que te sale el fascismo por las orejas.
Definición de fascismo: «es una ideología y movimiento totalitario de extrema derecha surgido en Europa (Italia con Mussolini, Alemania con Hitler) tras la Primera Guerra Mundial. Se caracteriza por el nacionalismo extremo, culto al líder, partido único, militarismo, anticomunismo y la supresión violenta de la disidencia. El Estado controla la sociedad y la economía bajo la premisa de regenerar la nación».
Señor Larsson creo que está usted un poco desubicado.
El que alguien diga como es mi caso que es un derecho el transporte público para toda una comarca abandonada de la mano de los políticos creo que no tiene nada que ver con el fascismo en todo caso con todo lo opuesto al fascismo.
Si tanto le molesta que los ciudadanos exijamos nuestros derechos igual tiene un problema. Sobre todo de educación llamando a alguien que no conoce fascista y sin saber cuántos familiares murieron en la guerra.
Aún así si se ha sentido molesto no era mi intención. Me da igual que sea el día de la tortilla o del gazpacho.
Disculpeme si se ofendió, aún así, eso no da derecho a llamar a nadie fascista.
Esto pasaba en los ochenta, así que seguimos caminando marcha atrás. Pero no hay que preocuparse, la comunicación por tren con Córdoba y Almorchón avanza.
Si y luego dicen la prioridad y el uso del transporte público sres que al hospital mas cercano como es el de Pozoblanco visto como está el nuestro las derivaciones van para allá hacia Pozoblanco .revisiones, consultas, estancias durante días con todo lo que esto conlleva para las familias sres y estos ¿¿¿políticos??? tan campantes No es un pueblo que va decadencia ,es que la decadencia ya ha llegado hace tiempo Pero esto es lo que menos importa ,es mas importante ir a Sta Susana a pasar unos díííítas de fiesta para no sabemos que cuando los ciudadanos-as de nuestro pueblo y de la Comarca entera están en la situación de transporte público y en un estado de carreteras hacia ,insisto, el hospital mas cercano donde las paraditas de aquí y de allá es como si fuésemos a Córdoba capital en los años setenta y ochenta por la tardanza en llegar dando tanto rodeo. Nos discriminan ,nos ningunean y nos ofenden como pueblo y como Comarca y claro así nos va
Bueno no sabemos exactamente a que buena imagen es a la que hace referencia la alcaldesa en declaraciones en Ser Peñarroya radio local. Porque esa mal llamada «»buena imagen»» está llena ,muy llena de hojarasca entre otras muchas otras cosas .El antiguo casino que se cae a pedazos cada día ,las calles llenas de socavones, señalizaciones de marcas de de tráfico viales que ni se ven ,casas en ruinas que atentan contra la seguridad e integridad física de todo conductor y viandante, vehículos mal estacionados ,adoquines levantados que hacen caer a personas en silla de ruedas poniendo en peligro su propia vida, toneladas de amianto esparcidas por todo el pueblo ,patinetes por calles peatonales y acerados ,vehículos por dirección prohibida ,polígonos abandonados y llenos de pasto, un hospital cada vez con menos servicios ,carencia absoluta de transporte como es un autobús al hospital mas cercano ,marquesinas rotas ,ferias malolientes por no haber limpieza durante los dias festivos y posteriores, lavabos indignos para cuando llegan estas fiestas como son las ferias asi como robos de ornamentaciones en lapidas y lavabos no adaptados en san Jorge solo uno y para para una sola persona sin diferencias entre hombres ,mujeres ,niñosy personas con discapacidad tal y como exige y obliga el código técnico de edificación y la legislación vigente sobre accesibilidad….y así un largo, larguísimo etc,etc,etc. Hombre nueve años para reformar un ayuntamiento buena imagen tampoco da sino mas bien todo lo contrario seamos serios con la población . Exactamente ¿de que buena imagen habla usted que nadie ve ,ni lo entiende ?? En esto hay mucho silencio sobre todo no solo de la oposición sino también de X medios de comunicación cuya transparencia y vinculación es clara y mas que evidente. Y eso la ciudadanía lo sabe.