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Este viernes pasado dio comienzo en Santa Susanna, en la provincia de Barcelona, una de esas citas que no necesitan publicidad para llenarse: la reunión anual de peñarriblenses. Desde primeras horas, la asistencia fue constante, en un goteo de llegadas marcado por la ilusión de volver a verse.
A la entrada del hotel, un cartel recibe a los asistentes y resume, con palabras sencillas pero profundas, el alma de este encuentro:
Se apagó la chimenea
del carbón y de la industria
y dejaron la comarca
sin trabajo, triste y mustia
Su gente trabajadora
que tuvieron que emigrar
se expandieron por el mundo
para ganarse el buen pan
Y en recuerdo de otros tiempos
con cariño y con esmero
te añoramos cada año.
PEÑARROYA-PUEBLONUEVO
No es solo un poema. Es la historia de un pueblo. La historia de una comarca marcada por el cierre de su motor económico y por la marcha obligada de generaciones enteras que buscaron futuro lejos de casa.
Ese pasado se hace presente en cada abrazo. Porque lo que se vive estos días en Santa Susana no es una simple reunión: es un reencuentro con la identidad. Abrazos largos, miradas emocionadas y conversaciones que empiezan con un “¿te acuerdas de…?” y terminan en risas o silencios cargados de significado.
Santa Susanna volvió a ser hogar para los peñarriblenses en su fin de semana grande
El sábado fue, como cada año, el día grande del encuentro de peñarriblenses en Santa Susanna, la jornada en la que se concentró el mayor número de asistentes y en la que las mesas se llenaron de historias compartidas, recuerdos de calles, de fiestas y de una forma de vida que sigue muy viva en quienes un día tuvieron que marcharse.
Sin embargo, esta edición ha estado marcada por una ausencia muy significativa. La de quien muchos consideran el alma de estos encuentros, su auténtico motor: Jaime Andrés Tena Antonio. Por causas mayores no ha podido estar presente, pero su nombre ha estado desde el primer momento en boca de todos los asistentes.
El sentimiento ha sido unánime durante todo el fin de semana: un abrazo colectivo y el deseo sincero de una pronta recuperación. Porque estas reuniones llevan, en gran medida, su sello personal, fruto de años de dedicación, esfuerzo y compromiso por mantener viva una tradición que trasciende generaciones.
La jornada del sábado arrancó a las 16:30 horas con la actuación del ballet “Desafío Flamenco”, que hizo las delicias del público asistente. A continuación, tuvo lugar la presentación del acto a cargo de Antonio Barroso Caballero, seguida de la intervención de la alcaldesa de Peñarroya-Pueblonuevo, en un ambiente de cercanía y emoción.
Durante el acto también se produjo un intercambio de obsequios y se celebró el tradicional sorteo, con jamones y botellas de licor de café de la empresa peñarriblense Cafés Mis Nietos, que puso el toque festivo a la tarde.
Tras la cena, la celebración continuó con baile y la actuación de la conocida cantante María Muñoz, prolongando una noche marcada por la convivencia, la alegría y el reencuentro.
El domingo, tras el desayuno, la jornada se desarrolló con una mañana libre antes de uno de los momentos más simbólicos del encuentro: la tradicional foto de grupo. A las 11:00 horas, en el exterior del hotel y junto a la zona de la piscina, los asistentes volvieron a inmortalizar una imagen que representa mucho más que un simple recuerdo: la unión de un pueblo que, incluso lejos de su tierra, sigue manteniendo intacta su identidad.
Porque en Santa Susanna, durante estos días, ocurre algo difícil de explicar pero fácil de sentir: un pueblo entero se reconstruye lejos de su origen. Lo hace con memoria, con orgullo y con la certeza de que, pase el tiempo que pase, Peñarroya-Pueblonuevo nunca deja de ser hogar.
Uno de los momentos más cercanos del encuentro lo protagonizó Antonio Barroso, miembro del comité organizador y presentador del evento, quien quiso dirigirse a los asistentes con unas palabras de agradecimiento y balance de esta edición.
Barroso reconoció el crecimiento que ha experimentado esta cita con el paso de los años, destacando que “cada año vamos alcanzando cotas más altas”, y calificó el encuentro como “un éxito total”. En este sentido, subrayó que, aunque forma parte de la organización, el verdadero motor del evento es la implicación colectiva de los peñarriblenses.
Asimismo, quiso poner en valor el respaldo recibido: “Si no fuera por la colaboración de los peñarriblenses, esto no sería posible. El apoyo es total y unánime”, afirmó, destacando el carácter participativo de una comunidad que sigue respondiendo año tras año.
De cara al futuro, expresó su deseo de continuidad: confía en que la salud acompañe para poder seguir celebrando este encuentro en próximas ediciones, al tiempo que animó a más vecinos de Peñarroya-Pueblonuevo a sumarse a la iniciativa, “a pesar de la distancia”.
Barroso cerró su intervención con un mensaje de cariño y agradecimiento hacia todos los asistentes y hacia el conjunto del pueblo, resaltando el respaldo recibido desde Peñarroya-Pueblonuevo hacia esta celebración que, desde Cataluña, mantiene vivo el vínculo con sus raíces.











































Y santa susana donde esta que no se ve Y una pregunta el robot ese azul es de fabricacion española o es chino