J.L. Mohedano
¿Qué es una Biblioteca Pública? Un montón de libros apilados que ocupan un lugar y sobre los que el polvo tiene la fastidiosa costumbre de acumularse. Un lugar en el que algunos aún creen poderse acoger para disfrutar de momentos de paz y sosiego mientras leen como mayor o menor fruición el texto escrito por un desconocido para otro desconocido, un texto que le interpela directamente desde otro tiempo y desde otro espacio porque, aunque parezca extraño fue escrito para él y solo pudo leerlo cuando sintió que ese libro, de alguna manera lo llamaba precisamente en ese momento para ser leído.
Una Biblioteca Pública es un templo laico en el cada lector ejerce el misterioso y hasta místico ministerio de interpelar al conocimiento, la sabiduría, la fantasía y se regocija o se estremece con el ritmo que le imponen los textos que van desfilando ante sus ojos. Pero es también un centro con una vida comunitaria propia, un centro para la dinamización cultural, al que acuden diversos colectivos para participar o realizar actividades. Un centro especialmente querido por el alumnado de los centros escolares que siempre recuerdan con agrado sus visitas y que siempre están dispuestos a repetir esas experiencias.
Pero una Biblioteca Pública es también un lugar de trabajo para quienes necesitan un lugar de recogimiento para estudiar, para preparar trabajos académicos o para estudiar pruebas que les permitan acceder a un trabajo en una época que la que parece ser un tanto más difícil encontrar un trabajo digno, aunque esto pude no ser otra cosa que una simple apreciación temporal, porque siempre quienes han buscado una ocupación laboral tuvieron motivos para creer que su tiempo era el más complicado.
Y, sin embargo, la Biblioteca Pública Municipal de Peñarroya-Pueblonuevo permanece cerrada desde el pasado día 31 de agosto sin que en su puerta aparezca otra justificación que un pequeño aviso en cuyo texto se comunica a los usuarios el cierre de las instalaciones hasta el 4 de septiembre al tiempo que se ofrecen disculpas a los usuarios, pero a fecha de lunes 14 sigue cerrada y nadie se ha preocupado por respetar a los interesados colocando otro aviso, aunque fuera tan ridículo como el precedente, explicando el prorrogado cierre que lleva a quien esto escribe a preguntarse si es que la cultura no da votos y por qué nuestros munícipes son incapaces de enviar temporalmente a otro empleado medianamente capacitado para mantener abierto este servicio unos días aunque sea para los cuatro poco menos que frikis que la utilizamos habitualmente y que también creemos que nos merecemos un cierto respeto como ciudadanos-usuarios.
La gente se queja en la calle del mal funcionamiento de algunas áreas del Ayuntamiento, en este caso la actuación de los miembros de nuestra Corporación municipal, salvo alguna honrosa excepción, está dejando bastante que desear y es fácil recordar a quienes tan interesadamente se les llena la boca sobre el valor de la Biblioteca y de la Cultura en determinadas coyunturas o en tiempos de elecciones, que en este tiempo parecen ignorar el valor de esta institución comunal, desde hace unos años ganadora de premios y reconocimientos de organizaciones foráneas, -pues de las locales… ya se sabe cómo funcionan en estos aspectos- gracias a la iniciativa y al trabajo callado y tenaz de los funcionarios encargados de la misma, a las que racanean recursos económicos tan habitualmente deberían considerar su utilidad real y atender sus necesidades, al tiempo que también deberían de alguna manera mimar a quienes hacen que esta Biblioteca Pública sea una verdadera institución viva, entre todas las peñarriblenses.





























Una biblioteca pública es un bien cultural único en una población o barrio. NO PUEDE ESTAR CERRADA si no es en caso de fuerza mayor. Y mucho menos sin dar ninguna explicación.
Excepto la 2 las demás mu