Tenemos una cuenta pendiente entre tú y yo, querido lector y lectora. No todos los días son iguales, ni siempre estamos con el ánimo para hablar o escribir de ciertos temas. Pero hoy me encuentro en el momento perfecto para hacerlo: para escribir por qué no debemos caer —o recaer— en una enfermedad mental que nos lleve a pensar en quitarnos la vida.
Una de las razones que nos empuja hacia el suicidio es la pérdida de sentido, pero también la falta de compromiso con las cosas bellas que nos han hecho sentir vivos. Incluso después de grandes pérdidas, los enfermos mentales tenemos motivos para seguir adelante.
Otro motivo es pensar en cómo se sentirán quienes nos rodean si acabamos con nuestras vidas. El dolor que dejaríamos sería irremplazable.
Con energía y buena vibra debemos soportar esos dolores y esas voces que nos empujan hacia el precipicio. Ese abismo tan inhóspito no debe ser el final de nuestra historia de amor con la vida.
Nada ni nadie debe impedirnos ser felices. Seamos almas libres, amemos a nuestra manera, con nuestras imperfecciones y asperezas aún por pulir. Seamos leales y sinceros con nosotros mismos antes de tomar una decisión tan drástica como el suicidio.
Como en el libro El vendedor de sueños, de Augusto Cury: “Te ofrezco esa coma para seguir escribiendo tu vida y no ponerle ese punto final a una vida de ensueño.”
Y como todo en esta vida se trata de soñar, te invito a soñar y a convivir con la mente y el dolor. Los antídotos están en las cosas buenas que la vida nos ofrece si la tratamos bien. A ti, querido lector o lectora con algún problema mental: Stop al suicidio.
Entre todos podemos conseguirlo. Tenemos que hablar de estos temas tabú que asolan nuestra sociedad y erradicar esas muertes silenciosas que nos dejan más frágiles y huérfanos.
Hoy me siento liberado y dispuesto a hablar de esto, porque no me da miedo decirlo. Por mi cabeza también ha pasado, aunque remotamente, esa palabra. Pero mis ganas de pelear hasta el último día de mi vida con mi enfermedad acaban ganando la batalla: mis ganas de vivir. Y deseo que los que estén a mi alrededor sufran lo menos posible.
Así pues, querido lector y lectora, hoy me siento libre para hablarte con la sinceridad de los suicidas. Te escribo este artículo por si piensas que esta vida es una mierda y que no mereces estar aquí.
Merece la pena luchar y bregar con nuestras taras y rarezas. Aunque cueste creerlo, merece la pena vivir esta vida tan bonita que tanto mi madre como Dios me han dado.
Que este artículo de MOTIVA-TÉ te sirva de ejemplo: el testimonio de un enfermo mental que quiere ayudar a otros enfermos mentales a no dar ese paso entre la vida y la muerte.
Nos quedan muchos artículos emocionales que compartir y muchas palabras que nos sirvan de “prozac” para mitigar nuestros miedos y alucinaciones.
A ti me entrego, querido lector y lectora.
Por vosotros, y por ti también, enfermo o enferma mental.
A lo Coldplay:
¡VIVA LA VIDA!
TENEMOS QUE HABLAR.
MOTIVA-TÉ CON LA SINCERIDAD QUE TENEMOS QUE HABLAR ENTRE TÚ Y YO, QUERIDO LECTOR Y LECTORA.
¿Y tú? ¿Estás motivado o motivada?
¿Te encuentras motivado o motivada?
MOTIVA-TÉ con estos artículos de reflexiones y pensamientos emocionales para los lectores y lectoras de INFOGUADIATO.
SERGIO DELGADO CINTAS





























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