Hay cosas que nos da vergüenza, o quizás pavor, aplaudir: las buenas acciones de nuestros ciudadanos que anteponen el interés individual al bien colectivo. Pensamos que está mal, o no vemos con buenos ojos, que un empresario tome decisiones que marquen el camino a seguir por los demás en tiempos de precariedad, como los que atraviesan muchos de nuestros vecinos y compatriotas.
Y en esas decisiones, tan importantes y de interés común, destaca una figura por encima del resto. Hoy martes queremos resaltar la figura del empresario de la construcción y la ingeniería urbanística, nuestro vecino y amigo Amador Marcado Cabanillas.
Amador nació en la calle Fortuna número 20 de Peñarroya-Pueblonuevo, donde continúa residiendo. Hijo de Ezequiel (ya fallecido) y Herminia, y hermano de Herminia, está casado con María José, natural de la aldea del Porvenir de la Industria. Es padre de dos hijos: Amador y Carlos.
Desde muy joven comenzó a trabajar con Ramón Hernández, aunque interrumpió su actividad laboral para cumplir el servicio militar en Zaragoza, en el CIR-10. Se licenció el mismo día del intento de golpe de Estado, logrando regresar a casa sin dificultades.
Tras finalizar la mili, se incorporó a la empresa de transporte de El Pardo. Posteriormente, el hijo de este empresario fundó una nueva compañía, Traminsa, y se llevó con él a Amador, quien coincidió allí trabajando junto a su hermana Herminia. Tras el cierre de Traminsa en 1992, Amador decidió establecerse por su cuenta, adquiriendo su propia maquinaria y camiones, dedicándose desde entonces a la ejecución de obras.
Ha pertenecido al Radio Club Atalaya, a Cruz Roja y desde joven ha sido un gran aficionado a la caza y al tiro deportivo, habiendo sido varias veces campeón local. También fue campeón de España 4×4 y participó en competiciones en Alemania, destacando por haber creado su propio prototipo de vehículo todoterreno.
Sus mayores aficiones siempre han estado ligadas al mundo del motor. Es un empresario local reconocido —motivo de este humilde tributo a su figura— donde también trabaja su hijo menor, Carlos, ingeniero industrial. Es habitual verlo a diario, incluso en festivos, vestido con su mono de trabajo, resolviendo averías o problemas a cualquier hora del día o de la noche.
Amador y su equipo participaron de manera altruista en las labores de limpieza tras la DANA en Valencia. Ahora, que el próximo 27 de octubre se conmemora el primer aniversario de aquella catástrofe, queremos rendirle homenaje por una acción que lo dignifica y demuestra su inmensa calidad humana. Trasladó hasta allí a todos sus trabajadores y maquinaria para colaborar en las tareas de recuperación.
Además, ha intervenido en varios programas de televisión. Quienes lo conocen destacan su carácter amable, cercano, trabajador y servicial, siempre dispuesto a ayudar y a poner sus máquinas a disposición de particulares y asociaciones.
Todo un lujo de detalles en la vida de un gran hombre, que siempre supo estar al lado de su pueblo y de sus vecinos.
Para terminar este artículo novelado, donde hemos destacado la figura de nuestro amigo y vecino Amador Marcado, queremos despedirlo con una frase de la actriz tristemente fallecida hace pocas semanas, Audrey Hepburn, quien dijo:
“Con el tiempo y la madurez descubres que tienes dos manos: una para ayudarte a ti, y otra para ayudar a los demás.”
Así hemos narrado la impecable historia de Amador Marcado Cabanillas, todo un ejemplo para quienes quieren seguir la senda de ser un buen vecino para un fabuloso pueblo. Un hombre que ha entregado hasta la última gota de su sudor y esfuerzo por su tierra y por su país.
Gracias por todo lo que haces por nuestro pueblo y por nuestro país, Amador.
Te queremos y te lo mereces.
Sergio Delgado Cintas





























0 comentarios