12 de febrero de 2026

DIARIO SEMANAL DE UN ENFERMO MENTAL CAPÍTULO 3, NI SANTO NI INOCENTE

 

 

 

Me lleva a presagiar que este tercer capítulo será una vuelta a un pasado que dejé atrás hace ya algunas décadas. Los vecinos y paisanos de mi pueblo me conocen por ser una persona que no se mete en muchos líos, que vivo una vida tranquila, pero en ese trance, como dejé patente en el final del segundo capítulo la semana pasada, antes de mi segundo ingreso vino antes ataques de ira sin compasión, faltas de respeto a los padres y una soberbia y un egocentrismo para llamar siempre la atención, para poder siempre sacar ventaja de la enfermedad mental llamada anorexia nerviosa.

Hubo un episodio en la primera del 2002. Estaba jugando en un equipo de balonmano de mi pueblo y con el ayudante del entrenador tuve un altercado por mi parte tras decidir el cuerpo técnico que no jugaría ese partido por no venir a entrenar esa semana. En aquella época no me tomaba las pastillas que me mandaba la psiquiatra y, además, se me produjo crearme una depresión en el cual tuve que dejar los estudios. Mi mente se torció y provocó un cortocircuito en mi cabeza y le propiné un puñetazo al ayudante del entrenador, al cual le rompí sus gafas.

Todos los del polideportivo, aficionados y familiares, se quedaron perplejos; llamaron a mis padres, que se presentaron y le pidieron disculpas. Fue tal mi ego y mi orgullo que no le pedí perdón hasta hace poco más de diez años, que le pedí perdón y él me las aceptó. Antes se le había pedido a una de sus hijas, siendo también aceptadas por su parte.

La etapa de mi adolescencia estuvo marcada por el escándalo y el abandono familiar y académico por mi parte, retirándome a mi casa, a encerrarme y a empezar una travesía por el desierto durante casi tres años. Cambiando físicamente, engordé por la medicación de antidepresivos y tranquilizantes, pero hubo varias cosas que me salvaron y a día de hoy forman parte fundamental de mi vida actual: los libros, la prensa escrita y la radio.

Estas tres cosas me salvaron y a día de hoy me salvan de mis días grises. Un alto porcentaje de mi conocimiento intelectual se lo debo a estas tres cosas. Aunque hace tres años retomé de nuevo los estudios y sigo todavía formándome, yo no he pisado ninguna universidad para hacer carrera profesional de una vida que de todo lo que aprendo cada día es gracias a las lecciones que me da la vida para seguir vivo y disfrutar de una vida que es muy bonita.

Entre los años 2002 a 2005 los denomino como los años perdidos, ese periodo de tiempo que perdí de vivirla, pero nunca es tarde para retomar hábitos saludables y de estudios que siempre se centraron en torno a mi vida.

Lejos de egos y de orgullo, permanecí inmóvil e impávido ante una serie de cosas que me iban sucediendo en estos tres años de depresión: miedos, falta de confianza y autoestima, tal vez con una incertidumbre de salir a la calle y tener pánico a que la gente te pregunte. En esos tres años aprendí a convivir con la soledad y con la certeza que me estaba preparando para el futuro, porque eso mismo me pasará de aquí a corto o medio plazo, donde la soledad habitará en mí y deberé ser fuerte y apoyarme en esas tres cosas que he narrado antes, en el cual siempre me han salvado de caer en lo más profundo del caos y del silencio.

En ese tiempo saqué mis mejores conclusiones y, de hecho, nunca he vuelto a sospechar de mi existencia jamás en el resto de mi vida. Aquella adolescencia me enseñaría para prepararme para lo peor, pero también para lo mejor, ya que mi familia ha sido un apoyo fundamental en mi recuperación tanto de la anorexia como ahora mismo de mi esquizofrenia.

Otra cosa que recuperé con el tiempo fue el contacto social. Aunque tengo mis rarezas, me considero una persona sociable y que trata de escuchar a los demás. Tras abandonar los estudios por mi depresión en el verano del 2005 fue un año muy bueno para mí, junto con el año 1998, de los mejores de mi vida.

Empecé a cursar un grado medio de Comercio y Marketing en el IES Alto Guadiato y retomé otra vez la senda educativa, sacando muy buenas notas, y al año siguiente hice las prácticas en un almacén de alimentación del municipio.

Tras hacer las prácticas, terminé sacándome el ciclo formativo, dejando patente mis ganas de trabajar; me hicieron mi primer contrato de trabajo por un año. Luego me dejaron parado y me saqué el carnet de conducir. En el año 2009 regresé otra vez al puesto de trabajo como mozo de almacén hasta que me dejaron parado en marzo del 2010.

A partir de entonces se fue engendrando la esquizofrenia en forma de ansiedad y de estrés por encontrar otro nuevo trabajo, e hice cursos y estuve alternando con trabajos de camarero, cogiendo aceitunas y de dependiente en una tienda en Espiel (Córdoba), tras hacer un curso de informática en la Mancomunidad de Municipios del Valle del Guadiato.

Jamás me rendí hasta que me pudo la esquizofrenia, y eso es solo un aperitivo de lo que será el cuarto capítulo. Porque el cuarto capítulo tratará sobre el año que estuve en Córdoba buscando trabajo y estudiando. Una estancia donde de nuevo la soledad entró por mi mente para quedarse para siempre.

Pero de una cosa estoy seguro: “Que nada sucede por casualidad sino por causalidad. Y esa causalidad era la de darle a mi cuerpo la suficiente adrenalina para no caer en unos nerviosismos que poco a poco se iban apoderando de mi mente”.

Por lo menos saqué algo de provecho a ese tiempo en escribir mi primera novela: “La Universidad de la Calle”.

Ya no adelanto nada más, para que os quedéis con la intriga del cuarto capítulo de la próxima semana.

De momento este tercer capítulo me ha servido para sanar viejas heridas y para reencontrarme conmigo mismo y darme cuenta de que jamás fui ni un santo ni tampoco ningún inocente. Solamente fui esclavo de mi mente y de una inoperancia e intolerancia a la realidad.

Siendo justos, nunca fui feliz hasta reconocer y aceptar mi enfermedad mental y, por supuesto, aprendí a vivir la vida sin la venda que tenía en mi mente para que mis ojos no aprendiesen que a esta vida se viene a disfrutarla y a sentirla como el último día de nuestros días.

Y eso solo se concibe con la sabiduría y las experiencias personales que te enseña la vida.

Dejando claro que este testimonio narrado en primera persona es tal cual como me ha sucedido, y en ningún capítulo hasta ahora me he inventado nada. Quizás no he querido contarlo todo, tal vez me reservo cosas y vivencias que solo quedarán para mí y se irán conmigo cuando me muera.

Por ahora, cuido mi mente todos los días y la ejercito para que nada me duela, porque como dice la coletilla final de este tercer capítulo:

“LA SALUD MENTAL ES COSA DE TODOS”.

Gracias a ti, querido lector y lectora de Infoguadiato, por leer este diario semanal de un enfermo mental que es tan mío como tuyo, y por lo tanto te agradezco que leas estos capítulos a pecho descubierto.

No tengo que tapar ni esconder nada.

Solo intento ayudar con este diario a las personas a que se sientan identificadas conmigo y a las que, por lo tanto, están atravesando por una enfermedad mental.

Hasta la semana que viene.

 

SERGIO DELGADO CINTAS

 

 

 

 

 

Reprochip
Cereales y piensos
Opicalia Peñarroya
Farmacia valle del guadiato
Proasa
Taberna la latina

Normas de Participación

  1. Opinión libre: Infoguadiato ofrece la posibilidad de opinar libremente sobre los contenidos publicados en este espacio. Los usuarios aceptan que todos los mensajes publicados expresan únicamente las opiniones de sus autores, no las de los administradores o moderadores.
  2. Comentarios prohibidos: No se admiten comentarios contrarios a las leyes españolas o que puedan considerarse injuriosos, calumniosos, homófobos, o xenófobos.
  3. Privacidad y anonimato: No se admiten comentarios anónimos o bajo seudónimo que hagan alusión a la esfera privada de colaboradores o usuarios que identifiquen sus opiniones con nombre y apellidos.
  4. Moderación y administración: No se publicarán comentarios sobre la forma de moderar o administrar esta página, ni sobre la redacción, selección, o enfoque de sus contenidos. Para sugerencias o quejas, por favor diríjase a redaccion@infoguadiato.com.
  5. Desafíos a la moderación: No se admitirán comentarios que aludan a la función de moderación de los administradores o que insten a los responsables a publicar una opinión determinada.
  6. Relevancia temática: Los administradores se reservan el derecho de suprimir comentarios que no guarden relación con la temática planteada.
  7. Responsabilidad del usuario: El usuario es consciente y acepta voluntariamente que el uso de este servicio se realiza bajo su única y exclusiva responsabilidad.
  8. Publicación de comentarios: Los comentarios no se publican automáticamente y pueden tardar algún tiempo en aparecer. No es necesario enviarlos nuevamente si no aparecen de inmediato. Los únicos comentarios que no se publicarán son los que contravengan expresamente estas Normas de Participación.
  9. Correspondencia: No se mantendrá correspondencia por correo electrónico ni se atenderán visitas o llamadas telefónicas sobre comentarios no publicados en la web. Infoguadiato no se hace responsable del contenido de las opiniones publicadas por los usuarios en sus foros.
  10. Medio público: El usuario reconoce que todos los espacios de participación de Infoguadiato constituyen un medio de comunicación pública, no privada, y que los comentarios insertados no representan la línea editorial de la página.

Normas de Participación

  1. Opinión libre: Infoguadiato ofrece la posibilidad de opinar libremente sobre los contenidos publicados en este espacio. Los usuarios aceptan que todos los mensajes publicados expresan únicamente las opiniones de sus autores, no las de los administradores o moderadores.
  2. Comentarios prohibidos: No se admiten comentarios contrarios a las leyes españolas o que puedan considerarse injuriosos, calumniosos, homófobos, o xenófobos.
  3. Privacidad y anonimato: No se admiten comentarios anónimos o bajo seudónimo que hagan alusión a la esfera privada de colaboradores o usuarios que identifiquen sus opiniones con nombre y apellidos.
  4. Moderación y administración: No se publicarán comentarios sobre la forma de moderar o administrar esta página, ni sobre la redacción, selección, o enfoque de sus contenidos. Para sugerencias o quejas, por favor diríjase a redaccion@infoguadiato.com.
  5. Desafíos a la moderación: No se admitirán comentarios que aludan a la función de moderación de los administradores o que insten a los responsables a publicar una opinión determinada.
  6. Relevancia temática: Los administradores se reservan el derecho de suprimir comentarios que no guarden relación con la temática planteada.
  7. Responsabilidad del usuario: El usuario es consciente y acepta voluntariamente que el uso de este servicio se realiza bajo su única y exclusiva responsabilidad.
  8. Publicación de comentarios: Los comentarios no se publican automáticamente y pueden tardar algún tiempo en aparecer. No es necesario enviarlos nuevamente si no aparecen de inmediato. Los únicos comentarios que no se publicarán son los que contravengan expresamente estas Normas de Participación.
  9. Correspondencia: No se mantendrá correspondencia por correo electrónico ni se atenderán visitas o llamadas telefónicas sobre comentarios no publicados en la web. Infoguadiato no se hace responsable del contenido de las opiniones publicadas por los usuarios en sus foros.
  10. Medio público: El usuario reconoce que todos los espacios de participación de Infoguadiato constituyen un medio de comunicación pública, no privada, y que los comentarios insertados no representan la línea editorial de la página.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas noticias

Inside
Herminia Marcado
Frutas Isabel
Share This