InfoGuadiato
El centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad de El Cabril, en Hornachuelos, ha comenzado a recibir los materiales procedentes del desmantelamiento de la central nuclear de Garoña (Burgos). En los próximos tres años llegarán alrededor de 2.000 toneladas, mientras Enresa ya prepara una nueva ampliación del complejo tras recibir autorización el pasado enero.
Según explicó en Córdoba el director de Operaciones de Enresa, Manuel Rodríguez Silva, el depósito cordobés ha recibido hasta ahora 360 metros cúbicos de material en unas 50 expediciones. Enresa mantiene contratos con 1.009 instalaciones radiactivas del país —industria, sanidad e investigación— cuyos residuos terminan, en gran parte, en El Cabril.
Todo este movimiento confirma una realidad conocida pero poco asumida fuera de la comarca: Hornachuelos sostiene sobre sus espaldas el almacenamiento nuclear del país, mientras la zona norte de Córdoba continúa sufriendo falta de comunicaciones, carencia de potencia eléctrica, ausencia de inversiones públicas y proyectos eternamente pospuestos. Una contradicción que, lejos de resolverse, se acentúa cada año que pasa.
La instalación crece, pero el territorio no. La población convive con un riesgo que no eligió y, sin embargo, no recibe a cambio la infraestructura, la actividad económica o los servicios que deberían compensar una carga de tal magnitud. No basta con que Enresa arregle una carretera puntual, coloque un monolito en un parque, financie actos protocolarios o dé trabajo a unos pocos cargos políticos. La comarca no necesita gestos cosméticos: necesita desarrollo real.
Si la población no puede —o no quiere— plantear la retirada del cementerio nuclear, al menos debe exigir con firmeza que Enresa cumpla con sus responsabilidades sociales y económicas:
- Inversiones sostenidas y verificables, no ayudas dispersas.
- Mejoras en la red eléctrica y las comunicaciones, imprescindibles para cualquier proyecto de futuro.
- Apoyo a empresas, formación especializada y empleo estable, no contratos simbólicos.
- Infraestructura pública moderna, que compense décadas de limitaciones derivadas del almacenamiento nuclear.
Hornachuelos, su entorno y el Valle del Guadiato, merecen algo más que ser el punto final de los residuos radiactivos del país. El territorio ya ha cumplido con creces. Ahora le toca a Enresa dar a la comarca lo que le debe, sin excusas ni parches, y a la ciudadanía exigirlo sin resignación. Porque convivir con este riesgo no puede seguir siendo sinónimo de vivir sin oportunidades.






























Habrá que pedirle responsabilidades al gran gobierno central que tenemos que es una maravilla, pero en vez de solucionar problemas se viste de negro y se va a oír música a radio nacional, ole sus huevos.
Pues yo creia que toda la culpa era oh es del PP
Kabril = Basura En la Comarca de Los Pedroches ya lo hicieron impidiendo su instalación tanto en Belalcázar como en Vva de Córdoba .Aqui viene toda la basura nuclear y todo porque no hubo bemoles para impedirlo Aún estamos a tiempo para impedir su ampliación y que no nos sigan trayendo estercoleras nucleares a nuestra tierra.Nos estan condenando y lo estamos aceptando ¿Donde está Andalucía ,esa Andalucía que se defiende ,esa Andalucía luchadora ,esa Andalucía humillada con cosas como estas ,donde esta su dignidad .Los que contaminen que paguen y sus mierdas que se las coman ellos Andalucía no es el estercolero ni de España ni de Europa ni de nadie Pero Andalucía ni se mueve y claro así nos va Ya quisiera yo ver a esta gente en Cataluña o el País Vasco que se iban a comer un mojón mas grande que la mierda que nos estan trayendo. Andaluces levantaos dice el himno …..y no tiene ni representación parlamentaria en el Congreso