Algunas veces pensamos o actuamos de una manera errónea y un tanto maleducada ante personas que nos han enseñado valores tan apreciados. Quizás no nos damos cuenta de que quienes nos guiaron a ser las personas que somos hoy en día tenían voces autorizadas cuando nos daban esas premisas o reprimendas.
Hace más de sesenta años, la familia y los padres representaban valores como el amor y el compromiso. Los hermanos eran esos lazos de sangre que nos unirían para siempre. Y si hay una persona que ha sabido cuidar y valorar la palabra familia, esa es Kety Mohedano Jaraba.
Kety, hija mayor de Antonio y Enriqueta —que tuvieron doce hijos, dos de ellos, Gabi y Paco, descansan junto al manto de su madre—, aprendió desde bien pequeña lo que significaba ser responsable. Porque Doña Enriqueta fue más que una buena esposa, madre y abuela: fue una auténtica luchadora y sufridora. El tener que sacar adelante a doce hijos hizo que Kety asumiera desde niña labores maternales y de ama de casa. Algo que debemos valorar de Kety es que ha sido una mujer adelantada a su tiempo y, aunque sin estudios superiores, no le han hecho falta para ser una mujer superlativa.
Casada con Vicente Cerrato, un hombre al que supo amar desde el primer día que se conocieron hasta hoy. Un amor y una pareja hecha a su medida, el uno para el otro. Esa media naranja que se complementa y se compenetra para luchar las batallas que la vida les ha puesto por delante. De ese amor puro y verdadero nacieron sus dos mejores frutos: sus hijos Jacob e Inma.
Otra de sus fuentes de energía son su nuera Lidia y su yerno Rafa, claros ejemplos de que se puede querer a las nueras y a los hijos por igual.
Pero, sin duda, sus tres nietos son su debilidad y ese chute de energía para sobrellevar los sinsabores que la vida le ha deparado.
Uno de esos sinsabores, aparte de la pérdida de sus dos hermanos, fue también la de su gran amiga y confidente, Ana María Hernando, compañera en Izquierda Unida–Los Verdes. En 2014, tras la repentina muerte de Ana María, Kety tuvo que suplirla como concejal en el Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo. Su amiga fue una política de verdad, lúcida, preparada y valiente para defender a su pueblo a través de sus mociones. Una mujer que dignificó los cargos públicos que ocupó y que siempre estará en el recuerdo de su partido. De ella aprendió Kety que la política y la mujer pueden ir de la mano junto a los hombres.
De Kety debemos reconocer que ha luchado y sigue luchando por la igualdad y la libertad de las mujeres en cualquier ámbito, profesional o personal. Pionera en muchos debates contra la violencia de género, es una superviviente en el arte de vivir libremente y no esclavizada a las normas.
Aunque pueda parecer contradictorio, se puede beber del comunismo y ser al mismo tiempo ferviente religiosa y discípula del catolicismo, como lo es ella. Ha sido un ejemplo para las mujeres de nuestro pueblo, mujeres transgresoras como Kety que hoy están en peligro de extinción. Siempre dispuesta a ayudar a las diversas Hermandades de la Parroquia El Salvador y San Luis Beltrán, como toda su familia, al servicio de lo divino de forma altruista y desinteresada. También colaboró junto a su padre en la Banda de Música de Tambores y Cornetas de Peñarroya.
No quiero extenderme más en este artículo, tributando a una amiga, compañera y vecina como es Kety.
Además, es asidua lectora de Infoguadiato.com, medio al cual agradecemos su compromiso y fidelidad.
Kety es un claro ejemplo de que personas y mujeres como ella deben ser homenajeadas cada día por su enorme labor de empoderamiento y por sus aportaciones a la sociedad y a nuestro pueblo, Peñarroya-Pueblonuevo, que tanto la adora a ella y a su familia.
Querida Kety, gracias por formar parte de la historia de Peñarroya-Pueblonuevo. Gracias por tu dedicación y esfuerzo para que la calidad de vida de tus vecinas y vecinos siempre impere por encima de todo.
Este homenaje, a partes iguales, viene de tus compañeros y compañeras de la Asamblea Local de Izquierda Unida–Los Verdes, y de tus amigos y conocidos que te admiran y te quieren.
El colaborador que redacta este artículo, Sergio Delgado Cintas, lo hace con todo su cariño y amor hacia una gran amiga y compañera, agradeciendo siempre su buen trato y ternura.
Esta serie de homenajes literarios a vecinos y vecinas de Peñarroya-Pueblonuevo seguirá rindiendo tributo en Infoguadiato y en El Periódico de Peñarroya-Pueblonuevo Valle del Guadiato, para dar a conocer el pasado y el presente de aquellos ciudadanos y ciudadanas que han aportado y enriquecido los valores poderosos que todo buen municipio, como el nuestro, merece tener.
Te queremos mucho, Kety.





























0 comentarios