Un “maestro de albañil”, o “maestro de obra”, es un profesional de la construcción con gran experiencia que dirige, coordina y supervisa los trabajos de una obra. Entre sus funciones destacan la planificación, organización y control del proyecto, además de la gestión de materiales y personal, siempre velando por el cumplimiento de los plazos, presupuestos y especificaciones.
En la mitología griega encontramos referentes como Dédalo, el arquitecto del laberinto de Creta; Hestia, diosa del hogar; y Hefesto, dios de la forja y de los artesanos. De ellos bebe nuestro homenajeado de hoy: Serafín Martínez. Un hombre hecho a sí mismo, que supo llevar su vida sin “punto de sutura”, pese a las heridas internas que solo el humor podía aliviar. Como su padre, Serafín, aprendió que el oficio más bonito del mundo es construir sueños imposibles.
No solo ha edificado hogares en Peñarroya Pueblonuevo, también ha levantado proyectos familiares en toda la comarca del Valle del Guadiato y en la provincia de Córdoba, incluida la capital. Serafín no busca protagonismo: prefiere el silencio del trabajo bien hecho, tal como aprendió de sus padres, Serafín y Clotilde. Junto a su hermana Loli, formaron una familia unida, que el paso del tiempo ha consolidado en el calor de sus seres queridos: su cuñado Jesús, su sobrino Jesús Junior, su mujer Lorena y sus hijos Manuel y María, esa vitamina diaria que le da fuerzas para afrontar cada jornada.
Al jubilarse su padre, aunque llevaba ya años al frente, Serafín tomó definitivamente las riendas de la empresa familiar. Hoy funciona con éxito gracias a su tesón, dedicación y trabajo constante. “Pon un Martínez en tu vida” sería un lema justo para un hombre que lleva en la sangre el espíritu de los Jaquimillas, esa familia obrera y trabajadora tan querida en nuestro pueblo.
El homenaje a Serafín hijo no puede desligarse del recuerdo a su padre, fallecido hace poco más de un año. Hombre tímido pero con un humor que transformaba la tragedia en sonrisa, dejó una huella imborrable en los suyos, aunque con la pena de no ver crecer a sus nietos.
Centrándonos en Serafín hijo, podemos decir que lleva toda la vida “en lo alto de un andamio”. Hizo los dientes en el oficio, y aún hoy disfruta de cada día de trabajo. En sus ratos libres, lo siguen encontrando en el “tajo”, porque no puede parar. Hombre inquieto, de carácter sencillo y noble, que encuentra en el trabajo su mejor refugio.
Fuera del andamio, su mayor orgullo es su familia. Disfruta viendo crecer a sus hijos, y en especial acompaña con pasión a Manuel en cada partido de fútbol, para demostrarle que su padre siempre estará a su lado apoyando sus decisiones.
Amigo de sus amigos, hombre de palabra, sin doblez ni cortapisas. De los que hoy quedan pocos.
Un auténtico placer poder escribir este relato novelado sobre un vecino y amigo querido por todos. Desde Infoguadiato le agradecemos su esfuerzo y dedicación, porque personas como Serafín Martínez son las que hacen más grande nuestro municipio y dan sentido a esta sección: reconocer la buena vecindad y el valor de quienes habitan este lugar del norte de Córdoba, donde viven los mejores vecinos y vecinas del mundo.
Te queremos mucho, Serafín.
Te lo mereces.
Sergio Delgado Cintas





























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